Foto cortesía de Fernando Aceves

[Entrevista] Fernando Aceves: el hombre que fotografió a Bowie, Pink Floyd, Ozzy y los Stones

David Bowie, Pink Floyd, Guns N Roses y Paul McCartney. The Rolling Stones, U2 o Morrissey. Ozzy Osbourne, Lemmy Kilmister o Kiss. El mexicano Fernando Aceves guarda en sus archivos gran parte de la historia del rock de las últimas 2 décadas. 

Como apertura del Año Dual México Colombia, Ciudad de México presentó en Bogotá -de diciembre (2017) a febrero de 2018- la exposición David Bowie en México, imágenes que el fotógrafo Fernando Aceves hizo de David Bowie durante la única vista de camaleónico artista al país, principal destino turístico de América Latina y el noveno más visitado del mundo, según la Organización Mundial del Turismo.

David Bowie hizo su primer y único concierto en México la noche del jueves 23 de octubre de 1997 como parte de la gira de su álbum Earthling (1997) en un Foro Sol abarrotado; Quicksand fue la canción con la que arrancó el setlist de 24 cortes que a pesar de no incluir canciones como Space Oditty o Modern Love, tuvo I'm Afraid of AmericansLittle Wonder, Looking for Satellites o Seven Years in Tibe alternados con clásicos como Jean Genie, Fashion, Under Pressure, Fame y Panic in Detroit, además de covers con dos piezas de The Velvet Underground y una de Laurie Anderson. El concierto lo abrieron Erasure y Control Machete, David Bowie se despidió con All the Young Dudes.

Bowie llegó tres días antes a Ciudad de México y previo a su show en el Foro Sol, aprovechó para conocer un poco de la cultura mexicana visitando lugares como el Museo Frida Kahlo, las Pirámides de Teotihuacán, el Museo de Bellas Artes y el Palacio Nacional; y para registrar esa serie de visitas fue contratado -por la empresa que organizó el evento- el fotógrafo Fernando Aceves, quien solo llevaba seis años como fotográfo.

El caso de David Bowie -sin yo proponérmelo- ha resultado uno de los más exitosos proyectos en los que me he visto involucrado; salió de la nada y se tardó casi nada. Un día recibo una llamada telefónica y en unas pocas horas estaba yo frente al personaje, y fue un contacto de tres días que se dio de manera muy pausada, había tiempos muy largos de espera y los tiempos efectivos de fotografía se redujeron al mínimo.

Teniendo la conciencia de que estaba frente a un personaje que había sido documentado miles de veces por una cantidad innumerable de fotógrafos -algunos muy sobresalientes como Mick Rock, tal vez uno de los más grandes fotógrafos del género glam- había que hacer un resumen de todo lo que había significado Bowie para mí: David fue siempre un personaje más ligado al teatro (o a la actuación) que a la música, yo así lo percibí desde niño cuando veía sus películas e ignoraba en ese entonces su trabajo musical; en México su música sonó poco, en los 70 y los 80, fue un personaje que se masificó años después, afortunadamente mucho antes de que falleciera; y bueno… haciendo todo ese resumen, pues me di a la tarea  de llevar adelante eso, de sujetarme a las reglas y a los códigos - hay un código de etiqueta para cuando estás trabajando frente a una estrella del rock-, debes observar alrededor de él, debes observar los momentos en los que hay que estar en silencio, estar distante, saber cuándo te puedes acercar y… mejor dicho, tiene mucho que ver con la conducta felina, hay que saberse retirar.

Para mí las sesiones de Bowie, en particular, pavimentaron el camino para yo seguir haciendo un trabajo de retrato, de locación, no un trabajo en concierto, eso fue un antes y un después. Todo sucedió rápido, fue una gran experiencia haberme dado cuenta que un personaje de su talla, al final es una persona común y corriente, que se pone feliz, que tiene las mismas motivaciones que tenemos nosotros, y eso fue muy bueno para mí porque me ayudó a situarme en el mundo de la fotografía de espectáculo.”

Fernando Aceves empezó en el mundo de la fotografía en 1991, solo seis años antes de la visita de David Bowie a México; él fue parte de esa apertura cultural que vivió México en los años 90, cuando en la ciudad capital se pasaba de organizar eventos musicales esporádicos y aislados, a la construcción y consolidación de una industria que hoy por hoy representa una parada obligatoria par cualquier propuesta musical del Globo terráqueo. 

Yo soy parte de esa generación a la que le tocó vivir esa apertura, México en particular no organizaba nada, cosas muy aisladas, hay registro de que a principios de los años 80 estuvo Rod Stewart, Santana… cosas muy aisladas y usualmente con resultados desastrosos; quizá porque no existía una organización por parte de los empresarios que hacían esos conciertos, entonces al final se les salía de las  manos todo. Hasta el año 1991 es donde comenzó esta industria y empezaron a hacerse las cosas de una forma organizada y eso hizo que esto siguiera, yo surjo justo en ese período.”

Respecto al camino que tuvo que recorrer en los inicios de su carrera para convertirse en uno de los referentes de la fotografía de conciertos a nivel Latinoamérica, Aceves, asevera con naturalidad que “simplemente era alguien que le gustaba la música, que le gustaba la fotografía y estaba en el lugar donde las cosas empezaron a ocurrir. Simplemente soy un producto de la oportunidad; evidentemente -como todo- de ti depende si continuas o te quedas, y  mi continuidad se debe a mi interés por la música… Comencé a viajar, a ser parte de festivales en Estados Unidos, empecé a relacionarme con fotógrafos de más experiencia fuera de México porque en México no existía un referente… Fue así como se fueron dando las cosas, y cuando me di cuenta ya estaba yo ahí adentro, pero mi punto de vista siempre ha sido neutral, nunca he mirado como un fan, como alguien que pagó un boleto para ir a un concierto y que usaba la cámara como un pretexto para estar ahí… No, en realidad no, para mí era importante tener la oportunidad grande de ser parte de ese grupo de gente que hace las cosas para preservar la imagen de un músico.

Aunque Fernando tuvo un contacto más cercano con el movimiento mainstream mundial de la época con enormes representantes como Pink Floyd y Paul McCartney, y presenció el surgimiento de enormes propuestas como Guns N Roses… De su contacto con el movimiento musical que vivía México por ese entonces y que tanto representó para el resto de Latinoamérica, tiene pocos recuerdos: “Bueno, la escena en México no era algo que a mí me parecía trascendente en su momento, yo siempre me enfoqué más hacia el rock internacional y traté de hacer una mirada global, traté de mirar como miraba alguien en Londres, en Nueva York o en cualquier otra gran ciudad del mundo, la escena local en realidad nunca la volteé a ver demasiado, no fue sino hasta el año 1995 cuando establezco una relación personal con Saúl Hernández, que en ese entonces era el cantante de Caifanes, y justamente en ese momento que lo conozco me invita a una gira por Colombia, estuvimos aquí en varias ciudades y ese fue el detonante para mí, para poder conocer un poco más del rock mexicano, más del rock latinoamericano.

Como consecuencia de ese naciente interés de Aceves por el rock hecho de este lado del continente, llegaron después sus primeras publicaciones literarias, un libro titulado Ilusiones y destellos: retratos del rock mexicano, una colección única de 129 fotografías de los músicos de rock mexicano que hicieron escena por más de cuarenta años, y Vive Latino 2006- 2007, un trabajo de 2 años de documentación caracterizada por hacer tomas de estudio de las bandas después de terminar su concierto en el festival. 

Del paso -obligado o no- de los fotógrafos a la publicación de libros, Fernando afirma que los proyectos siempre fueron suyos, “yo creo que cuando estás documentando continuamente un género, la música en este caso, invariablemente la consecuencia siempre es mirar hacia una publicación al menos, una revista, etc., quiere decir que el trabajo siempre debe ir dirigido a más gente”...

Desde sus comienzos en la fotografía Aceves vio en las exposiciones una forma de difundir su trabajo, así llegaron los libros y así también asume la llegada la Internet. Su trabajo ha pasado por un montón de lugares, desde bares a museos, de México a Europa y Estados Unidos. En su haber hay no solo trabajos con los ya mencionados David Bowie, Pink Floyd, Guns N Roses y Paul McCartney, también conserva imágenes de The Rolling Stones, U2 o Morrissey. Con su cámara y su talento Aceves ha pasado por cerca de 4,000 tarimas en Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña. Y de su trabajo con los Stones presentó una retrospectiva el año pasado y lo recuerda con especial cariño como “la primera que el rock llegaba a un gran circuito de museos.” Y retomando el asunto aquel tan mencionado de la llegada de Internet cuando de fotógrafos se habla, Fernando acierta diciendo que “finalmente llegó a democratización, dejó de ser elitista el ser fotógrafo, todo quedó al alcance y en las manos de cualquiera con cualquier tipo de dispositivo, desde un teléfono móvil hasta equipos de fotógrafos sofisticados, cualquiera puede expresarse hoy en día, yo no estoy en contra de que la gente documente, todo lo contrario, yo creo que ese es un problema grande que tenemos los fotógrafos, el sentir que nadie más puede documentar más que nosotros porque tenemos la verdad, eso es intrascendente, creo que finalmente es importante que se haya democratizado la manera de producir imágenes con cualquier tipo de dispositivos, entonces creo que hay más posibilidades de hacer las cosas, me parece extraordinario. No importa que al fotógrafo le baje el trabajo, aquí el reto mayor es reinventarse y poder hacer las cosas de una forma diferente, siempre reinventarse…

Y allí está sin duda la clave de Aceves y su trabajo, en la reinvención de sí mismo y su relación con el arte, con la imagen, con las formas de mostrarla y de hacer historia: “En 26 años de trabajo continuo, si me repreguntas cuántas imágenes clásicas tengo, creo que no tengo más de 10 y ese es un número muy bajo, entonces creo que la respuesta respecto a la clave de hacer imágenes que se conviertan en ícono no la he encontrado… Yo creo que la fotografía clásica tiene como ingrediente principal el estar parado en donde sabes que algo va a suceder, tienes que pensar que algo va a suceder e imaginar la fotografía antes de tomarla, en el momento en el que la tienes quiere decir que tu pensamiento se cumplió; eso es un proceso muy complicado pero que no es imposible. Pero yo miro mis fotografías, las que son consideradas clásicas y creo que tienen ese ingrediente, el haber estado ahí sabiendo que eso iba a suceder.

A propósito de imágenes clásicas del rock and roll, seleccionamos una serie de fotografías para que Fernando Aceves durante su vista a Colombia en el marco de la exposición David Bowie en México, nos diera su perspectiva... Revisen los comentarios del fotógrafo mexicano frente a fotografías de Baron Wolman, Jim Marshall, Neal Preston, Eduardo Martí, Barry Feinstein y Annie Leibovitz, a continuación.

 

 

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