El Leopardo (Dani Boom): techno, mantra, tribu.



 Tornamesas, mezcladores y vinilos. Poesía, selva y libertad. Escuchen 'El Leopardo', nuevo proyecto de Dani Boom...

Imagen tomada de El Leopardo' en Facebook
Imagen tomada de El Leopardo' en Facebook
Mariel Bejarano Vásquez
Por: Mariel Bejarano Vásquez - Jueves, 11 Mayo, 2017 - 02:44

Se dice que la primera música que uno escucha es el latir del corazón, la placenta, la sangre, la respiración en el vientre de la madre. A mí me gusta mucho esa visión de la música y creo que está muy relacionada al pulzo mántrico de muchas músicas que nos gustan, incluyendo el techno y muchas otras músicas de baile y de pista”.

Daniel Broderick nació en la década del 70 y en su casa se escuchaba música clásica, sonidos colombianos tradicionales y rock and roll...

Su madre siempre fue una “gran cantante de tangos y boleros”, y la primera obsesión de su hijo Daniel por la música fue por el rock and roll, por los vinilos de Led Zeppelin, esos que llegaron a sus manos durante los primeros años de adolescencia, cuando lo obligaban a tomar clases de piano aunque lo que quería era tocar un bajo eléctrico.

De la escucha y la adquisición a la ejecución no pasó mucho tiempo, después del piano Daniel tocó una guitarra española clásica, siempre con el deseo de tener un bajo eléctrico; luego ocurrieron varias cosas que lo llevaron al ‘Djismo’, “la interpretación de música grabada. El arte de coger música de otras personas y hacer una narrativa propia para llevar a las pistas de baile.

En el ‘Djismo’ Daniel comenzó por allá en el 96...

El piano a pesar del cariño que le tiene no lo practica. Logró comprar su anhelado bajo eléctrico a finales de los 90 y lo usa bastante pero no se considera un estudioso. Y la guitarra, a pesar de haberla relegado durante alguna temporada a causa de las tornamesas, “es un instrumento que me gusta mucho para volar, para distraerme, para encontrarme. Es una herramienta que uso mucho en el estudio, últimamente he estado buscando mucho en la guitarra campesina, en la guitarra folk, en la norteña y en la country. La guitarra siempre me acompaña...

Cuando yo era pequeño, en los 80, no existía el techno, no existía el movimiento; la fuerza se encontraba en las guitarras eléctricas, en la amplificación, en el gritar, en las baterías, en los crashes, en el bajo. En algún momento descubrimos, no sólo yo, sino toda una generación, que había otro pulso que además no tenía lírica y nos daba un gran espacio, una gran libertad de expresión e interpretación... 

A finales de los años 90 me encontré en Francia con Fulana De Trax y Wakkatomic, y con ellos, contagiados con el voltaje del free techno, del rave y de la familia Spiral Tribe, comenzó un descubrimiento de esa fuerza y ese mantra tecnológico; en colectivo comenzamos a apropiarnos de eso y lo que teníamos en la casa eran tornamesas, mezcladores y vinilos."

La escena electrónica en Bogotá

Dani regresó a Bogotá en el 96, y alrededor del beat, “el pulso mántrico del techno”, se comenzaban a generar espacios que luego darían lugar a una escena en constante crecimiento, el colectivo de música electrónica Mutaxión tuvo mucho que ver en ello organizando fiestas y ahí también estuvo Dani Boom.

Para el 2003, Dj’s locales y europeos se unieron para crear Bogotrax, el festival de la cultura electrónica que con muestra de artes visuales, gráficas y sonoras, se tomaba las calles de Bogotá convirtiéndolas un espacio de interacción y creación colectiva. En esos espacios pasaron cosas muy chéveres y coincidieron muchos personajes que darían posteriormente vida a nuevos proyectos...

Systema Solar

Para la tercera edición de Bogotrax, año 2006, comenzaba sin propósito alguno un nuevo proyecto en la vida de Dani Boom.

Vanessa Gocksch (Pata de perro), artista visual y precursora de la escena VJ a nivel nacional, andaba para ese entonces trabajando en un documental sobre la escena hip hop en Colombia llamado ‘Frecuencia Colombiana’, donde también estaban vinculados Walter Hernandez (Indigo) y Dj Corpas...

Dani Boom estaba trabajando en la banda sonora del documental con Juan Carlos Pellegrino, productor, a quien había conocido en Bogotrax. Por esa unión comenzaron a hacer juntos algunos temas...

Además John Primera llegaba desde Cartagena a Bogotá para pelearse el título nacional en una batalla de gallos…

En una coyuntura en el año 2006, en el que estábamos trabajando simultáneamente en proyectos musicales y afines, le llega la propuesta a Vanessa Gocksch de hacer una presentación de Dj y Vj en el lanzamiento de la Bienal de Arte de Medellín y ella propuso que nos fuéramos todos juntos, como grupo.” Ahí nació Systema Solar...

Systema Solar ha sido enorme, gigante en mi vida; me ha enseñado muchísimas cosas, no sólo de la música, sino del mundo y de la vida, de la amistad, el trabajo y la hermandad. Me siento muy afortunado de ser parte de ese momento en que Colombia reinterpreta sus músicas influenciadas por sonidos urbanos, electrónicos y obviamente por nuestras músicas tradicionales. El aprendizaje ha sido enorme y el trabajo colectivo ha sido maravilloso.” No obstante, a Dani Boom nunca lo abandonó el Djismo, “siempre me ha acompañado y siempre ha sido como una alegría para mí…

El Leopardo

En la casa, con amigos, en tertulias, hablando de una cosa y la otra, leyendo, escuchando su voz en YouTube”... Así llegó Dani Boom a Raúl Gómez Jattin: “Me acerqué, me intrigó muchísimo, me llenó de alegría. Ha sido chévere encontrar esa liberación de la no lírica, volver a encontrar ese valor de la sílaba en ese mantra de libertad. El significado, las palabras y las sílabas son la música, uno habla con la música”.

De un poema del poeta cartagenero salió el nombre del proyecto en solitario de Dani Boom, El Leopardo nació hace 2 años: “Tengo la necesidad de interpretar no sólo el 'Djismo' además del trabajo con Systema Solar, sino también de hacer unas creaciones que involucren más cosas y que no necesariamente sean un grupo musical, que no necesariamente sean canciones, sino que pueda haber mantra, que pueda haber tribu, que pueda haber techno y que pueda estar presente el peso de la sílaba.

El Leopardo tiene a la fecha dos tracks disponibles; además del homónimo que incluye la voz de Jattin, está El Acontista, que nació de la impresión que causó en Dani el haber escuchado la voz de León de Greiff durante su visita a un evento que honraba el legado y la existencia del poeta paisa: “me causó mucha alegría el tono de su voz, la jocosidad y el mamagallismo que tenía dentro de sus versos y su manera de hablar.”

Escuchen El Leopardo, y cuando tengan la oportunidad vayan y sientan el en vivo, que además va con Pedro Ojeda en la percusión y en la batería. Este proyecto no sólo los hará bailar, los hará parte de un culto lleno de poesía, selva y libertad.