Descarga Sonidos Colombianos: Buendía

Walking Slow es el primer EP del bogotano, ex-Sismo, con quien hablamos sobre la vida en España, así como el lugar donde su música se escucha mejor, y su regreso temporal a Colombia. Descarguen Arando.

Por @hellasmar

Viaja conmigo a la España lejana es la traducción de William H. Prescott, un historiador norteamericano del siglo XIX, y amante de ese país, de un verso del romano Horacio: 

"Tal vez encuentre un asiento rural, En la vejez un refugio seguro, Lejos de trabajos y cuidados sombríos, Lejos de las alarmas de la guerra, Mi voluntad deberá ser capaz de controlar los destinos  (...) y pasar en paz mi último día". 

El mono Álvaro Buendía, músico colombiano (ex-Sismo), huyó hace más de un año y medio a un pueblo español que quizás ha inspirado poemas similares al de Horacio: Don Álvaro en Extremadura, cerca a la frontera con Portugal. 

Rural, alejado, blanco y bucólico, y con esa historia avasallante de siglos que tiene España, Don Álvaro, es ahora el "refugio seguro" de Buendía, el lugar en cámara lenta que por voluntad propia escogió para grabar su primer EP, aunque no en la vejez, y mucho menos en sus últimos días. 

Las canciones del álbum, de hecho, están llenas de colores y no son solo un reflejo de ese pueblo y de su lejanía, o del mundo que Buendía dejó atrás en Colombia. 

Walking Slow, como dice su nombre, es todo lo contrario. Es la música de un caminante en pausa, de un errante que se mueve lento y que, aún estacionado en un "asiento rural", fabrica música para personas en cualquier parte. Invita a parar, a mirar el cielo, a sentir el sol del invierno, a sonreir cuando se recuerdan personas, amores y sentimientos congelados en el tiempo; historias con las que cualquiera podría identificarse, estén aquí o allá, huyendo, refugiándose, o viviendo.  

Guitarra y voz (no confundir con el "vos" de Jorge Drexler), son los dos protagonistas de este EP que, de manera acústica y relajada, quiere que viajemos despacio, y que admiremos la vida a otro ritmo. 

Lleno de paisajes musicales largos e iluminados, tierra y campo (Siembra Arando, por ejemplo, son canciones que rememoran amores, momentos, y búsquedas personales), Walking Slow es también un disco de contemplación, en el que Buendía se despoja, entre otros, de afanes experimentales como los que tuvo en Sismo. 
 
Walking Slow tiene también algo de influencia de una ciudad grande, Edimburgo, la gran urbe Escocesa donde el músico vivió antes de irse a España, y donde compuso canciones como Dust. 
 
Son seis canciones en total, que tienen en algunas de sus esquinas y movimientos el sonido de proyectos similares de otras latitudes como City and Colour, aunque el bogotano no piense en referencias cuando compone.
Buendía estará en Tardes Radiónica el martes 18 de marzo y presentara Walking Slow en el teatro La Libélula Dorada, en Bogotá, el próximo 20 del mismo mes. Hablamos con él antes de su presentación, y logró contagiarnos de la calma y los colores que tiene su primer disco.
 
Lean la entrevista que nos dio a continuación. 

 

 

Si fuéramos una aplicación de las que recomiendan música por estado de ánimo ¿qué mood se aplicaría más a Buendía, o qué estado de ánimo ayudaría a incrementar o a calmar?

Difícil pregunta, es algo muy personal y tengo demasiados sentimientos ahí metidos como para catalogarlos en uno, pero creo que  en general, es algo bonito y calmado.
 

¿En qué lugar de un apartamento sonaría mejor la música de Buendía y con quién?

Solo en una sala mirando por una ventana algo verde: árboles, campo, naturaleza

¿Hace cuánto está en España?

Hace un poco más de año y medio 

¿En qué ha influenciado su música la península? (o Europa, si España no ha tenido nada que ver)

Creo que la influencia viene más de Europa que de España, aunque una parte de la sensaciones que están en el EP vienen de la relación con mi esposa que es española y la mayoría del EP fue creado allá. Es difícil cuantizar eso. Antes de vivir en España estuve viviendo en Escocia, en Edimburgo, y esa vivencia en el norte de Europa marco en gran medida el carácter del disco, Me encontré con una cultura tan diferente y a la que siempre había idealizado como algo mejor, y con la que choqué bastante al conocerla, sobre todo al darme cuenta que hay mucho de ella en mí.

¿Cómo fue grabar el disco en un pueblo como Don Álvaro? 

Creo que mucho del disco es el lugar donde lo produje y grabé, una magnifica casa a las afueras del pueblo donde vivo en España, en Don Álvaro. Hay mucho de naturaleza, mucho campo en ese disco. De hecho, si escuchas con atención, puedes oír pájaros, perros, viento. Traté de que todo fuera lo más natural posible y por eso ni me esforcé en insonorizar sino todo lo contrario. El mood es estacional. Aquí en Colombia somos tropicales y las cosas funcionan muy diferente: no tenemos estaciones que nos obliguen a pensar en el tiempo, ni veranos que exaltan nuestra felicidad, ni inviernos que nos depriman. Aquí siempre es igual, y eso hace que no seamos tan profundos en nuestros pensamientos, que seamos mucho más livianos. Y esa es una de las cosas que más extraño, la levedad.
 

¿Cómo hubiera sido grabar Walking Slow en Colombia?

No me lo imagino, la verdad. Creo que simplemente no hubiera podido existir.

¿Por qué se fue de Colombia? ¿Por la música?

Muchas razones, pero principalmente porque era algo que siempre había querido hacer y se me dio la oportunidad. Quería conocer otras cosas y por supuesto, iba tras esa idea que la mayoría de nosotros tenemos de que las cosas por fuera son mejores y que vamos a encontrar el espacio para nuestros proyectos. Ahora, no creo que sea así, pero es una experiencia que te obliga a conocerte y por lo tanto muy recomendada

¿Qué diferencias encuentra en España en el tema de promoción musical, conseguir conciertos, en que la gente vaya a los mismos? ¿Cómo es eso, reconociendo que hay una crisis que afecta a la cultura directamente?

Es verdad que en España la crisis afecta mucho el panorama, y aunque es un país muy tradicional con su música, así como lo podemos ser nosotros con la nuestra, a mí me ha ido bien. En realidad se trata siempre de buscar los espacios y la gente que tienen afinidad contigo, aquí y allá, y en cualquier parte.  Lo que creo que hace un poco la diferencia es que esos espacios están más repartidos a lo largo del país. En Colombia estamos demasiado centralizados, y para el caso específico de mi música, no es tan fácil encontrar esos espacios de afinidad en nuestro país.

¿Venir a Colombia a promocionar el disco parece lo más lógico, pero qué espera lograr más allá de que conozcan su nuevo proyecto?

Creo que más que algo en específico, espero satisfacer una necesidad personal. No sé muy bien cómo explicarlo pero es así. Digamos que tenía muchas ganas de que fuera aquí.

 

 

¿Pasará algo con Sismo? ¿Habrá reunión aprovechando su regreso?

Sismo es uno de mis grandes amores y me hubiera encantado hacer un reencuentro pero la distancia es complicada en estos casos. Hacer una reunión es un desgaste muy grande para tan poco tiempo. Por eso los invité a tocar algunos temas en el lanzamiento, para disfrutar el placer de presentarme con ellos otra vez.

Hablemos de Arando ¿Qué historia cuenta esta canción?

Arando es la única canción del EP que escribí en Colombia, es una canción de amor... Creo que trata de la búsqueda de un equilibrio en una relación. De tener espacios propios y juntos.
 

Solo por el nombre del disco puede uno darse cuenta de que está relajado en cierto sentido, y eso lo expresa parte de su música, una energía positiva, de calma, si se quiere ¿Cómo se puede mantener un mood constante en un solo disco, sin caer en tentación de agregar más instrumentos, músicos o cambiar de estilos en diferentes canciones?

La tentación de agregar más músicos siempre ha estado, y de hecho en vivo me gusta mucho hacerlo, hay veces me siento muy solo y la música es un arte para colaborar y para enriquecer entre diferentes personas. Es muy rico tocar con gente. Lo que me ha mantenido en este formato  de guitarra y voz es la idea que me propuse al comienzo de hacer algo con lo que lo que pudiera viajar y tocar, y que no tuviera que depender de nadie más sino de mí. Creo que nació de un ejercicio que me plantee para ver qué podía hacer solo ya que siempre había estado tocando más gente. Respecto a la calma, tampoco es tan calmado; de hecho pasan muchas cosas ahí, y aunque suene relajado, en realidad Walking Slow es una filosofía de vida. Ahora todo pasa tan rápido que ni te das cuenta de las cosas que están pasando. Si vas despacio, te da tiempo de ver la vida y disfrutarla. Para mí es un anhelo más que una realidad.
 

Arando y otras suenan un poco a Steven Wilson (Porcupine Tree) con un City And Colour (Dallas Green) ¿Alguna vez se preguntas a qué suena "Walking Slow" o por qué? ¿O simplemente no lo hace?

Pues no me lo pregunto mucho, simplemente es lo que me sale, lo que mis influencias han creado en mí. En realidad cuando estoy haciendo mis proyectos personales nunca trato de que suene a algo, trato de dejarlo fluir.

¿Está a favor de servicios de streaming como Spotify?

Sí, claro que sí y de la mal llamada piratería también

¿Cuál fue el último disco que descargó?

Bueno, en realidad no lo descargue, lo compré pirata en la calle y ha sido una de las mejores inversiones de mi vida. Es un disco que se llama África y es una recopilación de las canciones de las cuales nació la Champeta en Cartagena, puro Soukous Africano. Es el mejor descubrimiento musical que he tenido en los últimos años. 

¿Sin qué herramienta digital o tecnológica no podría vivir en este momento?

¿En la teoría o en la práctica? te podría decir que dado el caso ninguna, pero en realidad las uso mucho. Hago mucha música en el computador, y ni hablar del internet y el celular que cada día estamos más pegados y necesitados de ellos para comunicarnos. Creo que a final de cuentas podría vivir solamente sin televisión y sin microondas. 


facebook.com/Buendialvaro

Escuchen todo el Walking Slow

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