De Stockhausen a Kraftwerk, los padrinos de la música electrónica

La música, como la vida, se abre camino, se manifiesta y busca salir a la luz aunque haya pasado por momentos de oscuridad. Así continuamos contándoles la historia de un género que también cambió al mundo: La música electrónica, una historia contada en beats.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, muchos artistas se dieron a la tarea de sacar de las ruinas nuevos elementos sonoros para manifestar sus propias creaciones rompiendo de cierta manera lo establecido.

Uno de estos lenguajes musicales se dio a conocer como la Música Concreta, aquella experimentación que se daba al manipular elementos cotidianos grabados en cinta magnetofónica para luego ser editados, una operación que hoy puede sonar sencilla, pero que en su momento equivalía a una compleja tarea de recopilar ruidos, voces, golpes, sonido ambiente, cortar, pegar y volver a unir para así crear nuevas piezas sonoras.

Una de las mentes que decidió empezar a experimentar con este tipo de lenguaje sonoro fue Pierre Schaeffer, compositor y escritor francés quien debido a su trabajo como técnico en medios de comunicación logró tener a su alcance la materia prima para producir estos sonidos. Hoy en día es reconocido como el padre de la Música Concreta.


Foto tomada de britannica.com

Esta es una de las producciones que realizó Pierre Schaffer junto a Pierre Henry en 1953, una ópera experimental que se usó como música escénica:


Foto tomada de karlheinzstockhausen.org
Al seguir el rastro de quienes se encargaron de abrir el camino de la música electrónica que hoy conocemos, llegamos a un nombre muy importante en su historia, Karlheinz Stockhausen. 

Nacido en Colonia, Alemania, uno de los referentes geográficos del techno en el mundo, desarrolló su interés por la música enmarcado en los acontecimientos que tuvo que vivir en plena Segunda Guerra Mundial y que representaría luego en sus piezas musicales. Inspirado en la música clásica, su creatividad y curiosidad por lo no común lo llevaron a presentar en 1954 “Study II”, la primera partitura electrónica publicada con un lenguaje independiente.

Después de años experimentando con diferentes sonidos e instrumentos, llegó a cumplir el sueño de unir a la electrónica con la acústica, abriendo un nuevo camino a los sonidos electrónicos del presente. Su conocimiento, su inspiración y su legado influyeron en agrupaciones que hoy también se presentan como íconos de la música en el mundo, tal es el caso de la agrupación alemana Kraftwerk, quien fuese referenciada por él mismo como uno de sus más destacados alumnos.

Ahora, es necesario recalcar que el nombre de Karlheinz Stockhausen es el referente más importante de lo que concebimos hoy como música electrónica. Desde el conocimiento y la academia, hasta la industria, los productores, los músicos y los melómanos han confirmado que sin el aporte musical y cultural de Stockhausen sería muy diferente nuestro presente sonoro.


Foto tomada de doandroidsdance.com

Pierre Schaeffer y Karlheinz Stockhausen, dos personajes entre cientos que rompieron barreras, que vieron más allá, que oyeron al futuro y fueron capaces de llevarlo a su época para que nosotros pudiéramos entender el presente. Un lenguaje sonoro llamado música electrónica 


No se pierdan este sábado desde las 4PM los mejores sonidos electrónicos y nuestras recomendacones en la #FranjaElectrónicaRadiónica

¿Qué te pareció este contenido?