Cierra Apple Music Festival: Florence And The Machine

Después de 10 días de música que le ofrecieron al público londinense la oportunidad de explorar distintos rubros sonoros que pasaron por el rap, el pop, el rock, el folk, la electrónica y el country, llegó el día de decirle adiós a la edición 2015 del Apple Music Festival

La encargada de despedirlo fue nada más y nada menos que Florence Welch acompañada de su banda. El cierre también iba a estar a cargo de James Bay, a quién conocimos a finales de 2014 cuando por #TardesRadionica pasó Hold Back The River como canción de la semana. Para pesar de muchos, el británico tuvo que cancelar su presentación debido a una fuerte gripa que le impidió cantar la noche del lunes en el Roundhouse de Londres.

A las 9:00 de la noche en punto (porque no sobra resaltar que todos los conciertos empezaron siempre muy puntuales) se subió al escenario una Florence vestida con pantalones blancos, camisa vaporosa, chaqueta a juego con el pantalón y pies descalzos para darle inicio a su concierto que empezaba con What The Water Gave Me, seguida de Ship To Wreck, canción tras la cual saludó por primera vez a los asistentes al festival, sorprendiendo con una voz supremamente dulce y tenue, casi de niña, muy distinta a la voz fuerte y poderosa que proyecta cuando canta. Agradeció a todos por estar parados en frente de ella, escuchando y cantando sus canciones y desde ése momento estableció una comunicación continua, canción tras canción, contando pequeñas historias detrás de cada una de las letras que han hecho parte de las canciones que componen sus álbumes.

Acompañada por 5 coristas y 6 músicos en tarima, las notas, acordes y compases iban tomando forma gracias al órgano, el arpa, las guitarras, los violines, las trompetas, la batería y los tambores que ocupaban el espacio que la británica no utilizaba para moverse de un lado al otro del escenario, marcando con su cuerpo el ritmo de cada una de las canciones de una forma tan precisa y enérgica que sorprende que nunca le haya faltado el aire para encontrar la perfecta armonía y afinación al cantar el setlist que tenía preparado.

Sin lugar a dudas esta mujer es una artista en todo el sentido de la palabra y lo demostró dónde y cómo debe ser, en vivo, ante el público. Era tan acertada su afinación que en ocasiones parecía incluso que estuviera haciendo playback, no cabe duda que su técnica vocal es un ejercicio que ha venido perfeccionando a través de los años y que por lo mismo se ha posicionado como una de las artistas que está en la capacidad de liderar cualquiera de los carteles de los festivales más importantes del mundo.

Uno de los momentos más especiales del concierto fue cuando antes de tocar Cosmic Love se tomó unos segundos para dedicársela a su papá que ese día estaba cumpliendo años y se encontraba sentado entre el público. Mister Welch se puso de pie y de manera espontánea el público decidió cantarle el feliz cumpleaños a lo que evidentemente su hija se unió y acto seguido dio inicio al que fuera uno de los sencillos de su álbum Lungs.

Hacia el final del show le pidió a todos los asistentes al festival que sin ningún tipo de vergüenza abrazaran fuertemente a la persona que tuvieran al lado, que sonrieran, que elevaran los brazos, que se quitaran alguna prenda de ropa si querían y que saltaran al ritmo de la música celebrando la vida y el amor al arte. Y fue así como ocurrió: tal cual, al pie de la letra, mientras sonaba Dog Days Are Over para finalmente darle paso a Drumming Song con la que le dijo adiós a su público y adiós a la edición número 9 del iTunes Festival, a partir de este año, rebautizado como el Apple Music Festival 

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