Bandas sonoras de siempre

Un paso por los sonidos que le dieron vida a producciones cinematográficas. 

Sin lugar a dudas el impacto de la muerte de Prince ha generado muchas reflexiones en el mundo de la música y el entretenimiento. Su carisma y genialidad en composición difícilmente serán igualados por alguna otra figura del pop en un futuro cercano.

Recordando sus legados musicales es claro que una de sus piezas más importantes será Purple Rain, canción que forma parte de la banda sonora de una película homónima de 1984, que en realidad podría presentarse como un elemento de promoción en pantalla gigante para un buen disco. Lo digo sobretodo porque en realidad, la película no es de lo mejor del mundo a nivel de lenguaje y trama cinematográfica; sin embargo es tan fuerte su contenido musical que finalmente se accede a aceptarla como se dice, ‘pasando raspando’.

Por lo tanto, vamos a reseñar algunas otras obras cinematográficas que precisamente no son recordadas con cariño por sus historias, narrativa o ejercicio dramático, pero cuyas bandas sonoras son destacadas en la historia de la música.

Saturday Night Fever (1977)

Si bien la película logra capturar la estética de la época como un testimonio de la cultura  disco club de los años 70, la historia dramática de búsqueda de identidades, vida nocturna en discotecas y supervivencia en una ciudad como Nueva York, deja mucho que desear. La actuación de John Travolta y Karen Lynn Gorney no fluye ni engancha,  pero las coreografías y escenas de baile son consideradas un hito de la cultura disco.

Sin embargo, su banda sonora  llegó en un momento indicado en el que el género estaba en la cima a nivel mundial, por lo que su acogida fue total para sencillos como ‘Stayin’ Alive’ o ‘You Should be Dancing’de los Bee Gees y ‘Disco Inferno’ de The Trammps. No en vano se vendieron 15 millones de copias de la banda sonora y en su momento se mantuvo por 120 semanas consecutivas en los listados de Billboard.

 Su reinado como la banda sonora más vendida de todos los tiempos duraría 15 años, hasta de ser reemplazada por Whitney Houston y la banda sonora de su película The Bodyguard.

Flash Gordon (1980)

Mientras escribían y grababan su álbum “The Game”, los británicos Queen fueron contactados por el afamado productor de cine Dino DeLaurentis, para que compusieran la banda sonora  de su próxima película, una historia de ciencia ficción basada en el comic Flash Gordon.

La banda aceptó y comenzaron a trabajar sin mayor problema en los dos proyectos al mismo tiempo, lo que al final haría que mucha gente percibiera ambas producciones como dos discos diferentes de Queen, y no como un disco propio y una banda sonora de un proyecto cinematográfico aparte.

Aunque la mayoría de la música de la película es instrumental con algunos diálogos en lugar de voces de Freddy Mercury, la composición general es de gran factura y muy Queen. Adicionalmente sólo hay dos canciones con letra como tal, incluído el famoso “¡Flash…..ahhhhahhhhhh….Flash!”.

Algo que debemos destacar es que Flash Gordon es una de las primeras películas que incorpora un grupo de rock famoso a su banda sonora, con un trato y estatus no visto antes para el género.

La película fue bien recibida por los fanáticos de la ciencia ficción en cuanto a estética y vestuario, pero la actuación de su protagonista Sam Jones fue muy criticada.

 

Judgment Night (1993)

La película trata acerca de una pandilla de narcotraficantes liderada por el comediante Denis Leary,  quienes persiguen por los tugurios de Chicago a  un grupo de yuppies conformado por Emilio Estevez y Cuba Gooding Jr., que por accidente, llegan en un carro casa al lugar equivocado, en el momento equivocado, todo por tratar de buscar un atajo para llegar a una pelea de boxeo.

Algo extraño de encontrar en este tipo de películas para la época, es ver como los malos son los blancos y los buenos son el grupo multiétnico. La película se enreda y tiende a caer en lo evidente, por lo que no fue destacada a nivel general, pero por el contrario, su música sí lo fue.

La propuesta sonora se inspiró en los famosos ‘mash-ups’ o mezclas de fragmentos de canciones de rock y hip hop. De manera que encontramos fusiones demoledoras alrededor de Cypress Hill junto a Pearl Jam, Teenage Fan Club con De La Soul, Slayer con Ice-T, Biohazard con Onyx o Helmet con House of Pain, por mencionar algunos. Todos ejercicios que al día de hoy siguen sonando muy compactos y actuales.

 

Tron Legacy (2010)

Inicialmente se pensó que la secuela de la película de culto de 1982, que nos sumerge en el mundo de los videojuegos con gran estética y trabajo de arte, sería todo un éxito 28 años después.

Por tal razón, el director Joseph Kosinski contactó al dúo electrónico francés Daft Punk, de manera que produjeran una actualización sonora, acorde al milenio, para toda la película. De hecho, esa parte funcionó, el resultado es una serie de más de 20 temas compuestos por caminos orquestales con más de 100 instrumentos, llenos de texturas y beats futuristas, que claramente hacen el legado realmente sea la banda sonora.

A nivel de narrativa, la película es rebuscada, fría y se enreda. Pierde la atmósfera clandestina y underground de mundos no conocidos que seducían en la versión original. La crítica destacó el trabajo de efectos visuales y sonoros pero consideró que la expectativa de los fanáticos no fue retribuida en su totalidad.

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