Diez discos que cambiaron el curso del hip hop

Álbumes que lograron cambiar las reglas del juego.

Por su experimentación, por cambiar las reglas del juego, por salirse de los parámetros establecidos por el género, por desafiar las estructuras machistas,  por sus discursos o por su estética: estos son algunos álbumes que lograron cambiar drásticamente el curso del hip hop. Por supuesto, no son los únicos, pero sí son capítulos significativos. 

"The Miseducation" de Lauryn Hill

 "The Miseducation" – cuyo título fue inspirado en Miseducation of the Negro, un libro que critica la educación de los niños negros en las escuelas estadounidenses- es una declaración impetuosa sobre lo que significa ser mujer, madre soltera, negra, enamorada y desenamorada. A sus 22 años y mientras estaba embarazada, lanzó este trabajo marcando a toda una generación de mujeres con esta placa discográfica de 16 canciones y clavar una puntilla en los cimientos de un género puesto en bandeja de plata para los hombres. Hip hop, r&b, soul y por supuesto el espíritu del reggae rondando fuerte a lo largo de todo el trabajo, son los puntos cardinales del primer, único, pero sobretodo valiente disco de Hill.

"The Chronic" de Dr. Dre

Después de que Dr. Dre dejó las filas, y no en muy buenos términos, de NWA, se propuso a fundar su propio sello discográfico bautizado como Death Row. "The Chronic", álbum lanzado en 1992, no solo fue la  tarjeta de presentación del sello naciente, sino un disco que partió en dos la historia del hip hop. El trabajo, además de ser una catapulta para Snoop Dog, logró darle una vuelta al gangsta rap e influenciado por el P funk  (la corriente funkera liderada por George Clinton en la década de los setenta) darle vida al G-Funk, mezclando elementos hipnotizantes y hechos para el baile como vocales femeninas, Groove suave, sintetizadores a toda marcha y por supuesto el legado funkero regado a lo largo de los tracks. "The Chronic" logró cambiar las estructuras musicales del rap y darle un tinte de diversión y por supuesto poner a Dre en el pedestal de uno de los mejores productores del género

"Channel Orange" de Frank Ocean

En el año 2012 Frank Ocean, el rapero oriundo de California, publicó en su TUMBLR una carta donde hablaba de una relación fallida con un hombre. Pero la carta no solo significaba una simple confesión o una declaración sobre su sexualidad, sino un verdadero cambio en las reglas del juego de un género que históricamente había dado muestras claras de homofobia y misoginia. Una semana después publicó "Channel Orange". En 17 canciones el disco muestra el virtuosismo de Ocean, que se torna desgarrador por momentos en los que su voz parece ser un lamento y que ninguna canción termina como el oyente lo espera. Es una joya imposible de etiquetar en algún género, porque cuando se siente como un disco de R&B, la psicodelia aparece y nos muestra un disco de rock y ahí entonces aparece el funk y la electrónica para terminar de despistar. Lo cierto es que si algo une al disco es una conversación acerca del amor y del dolor.

"Supa Dupa Fly" de Missy Elliot

En 1997, cuando el universo del hip hop estaba de luto por la muerte de Notorius BIG y viviendo una sangrienta guerra entre bandos, Missy Elliot decidió sacar su álbum debut y se la jugó por un disco que le hiciera el quite al contexto que estaba viviendo el género. "Supa Dupa Fly" reactivó otra manera de vivir el hip hop, lo hizo primero con el respaldo visual reflejado en la portada y en los videos,  inyectando una buena dosis de feminismo, desafiando las normas de género (solo basta ver el video de Rain, primer sencillo de ese álbum, y ese mítico vestido de bolsas de basura brillantes), con la producción de Timbaland asumiendo con eminencia la aventura de presentar un álbum futurista y fantasioso que abriría el espectro para las mujeres en el rap. 

 

"ILL Communication" de Beastie boys

En 1992 cuando los Beastie Boys lanzaron "Check your Head" volvieron a las vías del hardcore y el punk y vislumbraron su camino sonoro con el formato de guitarra, bajo y batería. Esa puerta se abrió para dejar entrar un disco que fue definitivo en la historia de los Beastie Boys y del hip hop: "Ill  Communication". Con este álbum el trío neoyorquino logró asentarse como una agrupación madura, dándole un giro a su anarquismo y convirtiéndolo en una narrativa sonora y multicultural digna de su ciudad de origen. A punta de comedia sagaz, de una experimentación basada en el génesis de sus influencias musicales y de una estética que terminó por regalarle al mundo videos de la talla de Sabotage, dirigido por Spike Jonze, los Beastie Boys le demostraron al mundo que una nueva manera de hacer hip hop era posible.

"Swimming"  de Mac Miller

Malcolm James McCormick murió en el 2018, a los 26 años, dejando un legado de más de 7 discos y al menos 10 mixtapes. Pero "Swimming", el último trabajo que publicó en vida, se ha coronado como, posiblemente, el mejor álbum de toda su carrera. En este trabajo de 13 canciones, el rapero de Pensilvania, se propone introducir al oyente en su estado anímico  y lo logra. Con un puñado de profundas confesiones sobre el amor, la depresión y la oscuridad, cada track parece una parte de su proceso de tocar fondo, de meter la cabeza en un mar de incertidumbres y luego sacarla. Las colaboraciones de Thundercat, John Mayer, Snoop Dogg, son apenas una parte esencial de lo que significa este álbum en términos de producción, de líricas y de la construcción de un disco íntimo, reflexivo y nostálgico.

"Black Reign" de Queen Latifah

Unity, sencillo que hace parte de este álbum, es quizá una de las canciones más fuertes en la carrera de la ahora actriz Queen Latifah. Es una crítica que arremete contra la misoginia, contra el acoso callejero y el abuso hacia las mujeres, es una declaración de la mujer negra que pide a gritos respeto en un género de y para hombres en su mayoría. Con esta canción Latifah ganó en 1995 el Premio Grammy a la Mejor interpretación rap solista y en esa vía el álbum se convirtió también en un documento sobre una mujer levantando la voz, alto y fuerte. 

"It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back" de Public Enemy 

"Public Enemy no rapeó acerca de la fiesta, Public Enemy habló sobre el estado de la América negra y cómo cada niño negro en Estados Unidos era un enemigo público." dijo alguna vez Russell Simmons de Def Jam Recordings y en efecto cada álbum supuso una revolución.  "It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back", lanzado en 1998, no fue la excepción; es un trabajo cargado de ira, de vanguardia, de crítica política, es ruidoso, es radical, es disruptivo. No se puede hablar de este disco como algo parte de un contexto musical, sino de activismo en las filas del hip hop a cargo de Chuck D y comandado por Flavor Flav. 

 

"Ready to Die" de Notorious B.I.G

En 1994, Christopher Wallace - más conocido como Notorious B.I.G, Big Poppa  o Biggie Smalls- lanzó "Ready to Die", un disco biográfico y cinematográfico, capaz de narrar con proeza las desventuras de un joven negro en las calles más peligrosas de Nueva York y su íntima relación con el narcotráfico pero sobretodo con la muerte. Es un álbum violento sí, pero al mismo tiempo es un trabajo vivencial y desgarrador, donde la crudeza no es ficción y donde el humor aparece por momentos para equilibrar. Algunos dicen que se trata del mejor disco en la historia del rap, por lo menos sí se trata de uno de los más honestos. 

"To Pimp a Butterfly" de Kendrick Lamar

Como si se tratase de un ensayo, Kendrick Lamar nos conduce canción por canción a un análisis sobre los distintos temas que le rondan por la cabeza desde  "Good kid, m.A.A.d city" (2012), disco antecesor de "To Pimp a Butterfly" (2015): la eterna maquinación de la industria musical, las falacias de la fama, Compton- su ciudad natal- los sentimientos de culpabilidad por haber dejado su barrio, disertaciones sobre la comunidad negra y su realización como líder de la juventud. Todo eso sumado a los alter egos de Lamar cantando con distintas voces, la teatralidad regada por todo el trabajo, las colaboraciones de nombres como Pharrell Williams, Flying Lotus, Snoop Dogg, Thundercat, Sounwave, Rahki, Terrace Martin o Knxwledge, Robert Glasper  o las referencias a Tupac, convierten a este álbum en una obra maestra que será referenciada a futuro por su fondo y su forma.

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