Tokyo Ska Paradise Orchestra en RAP 2018: El ska no tiene fronteras

Fue como leer un capítulo de un libro de Murakami o ver una serie de anime. 'La Tokyo' fue magia pura.

En 1972, Francis Ford Coppola presentó una de sus obras maestras cinematográficas, 'El Padrino', la primera de la trilogía. Para musicalizarla pensó en el compositor italiano de música clásica Nino Rota quien con indicaciones precisas de Coppola le dio vida a la música que acompañaría al Padrino y a su familia envuelta en la desgracia. 

La versión instrumental del tema de 'El Padrino' fue compuesta por Rota y conocida como 'El vals de la muerte', pero la versión con letra fue compuesta por Larry Kusik y titulada Speak Softly Love (Amor, háblame dulcemente). Con esa versión, pero llevada maravillosamente por las corrientes del ska, la agrupación japonesa Tokyo Ska Paradise Orchestra le dio inicio a 50 minutos de lo que podría decir (y sin temor a equivocarme) fue la mejor presentación de Rock al Parque 2018.

Venidos desde el otro lado del mundo, en el futuro, los nipones se pararon en el Escenario Plaza de Rock al Parque para darnos una probadita de su paraíso musical. Ska puro y duro, en su estado más natural interpretado por un puñado de virtuosos músicos que nos pusieron a aplaudir, saltar, intentar cantar, gritar y recordar los pasos más rebuscados de ska que nos sabemos.

Fue como ver una serie completa de anime. Como leerse una historieta japonesa o leerse un capítulo de un libro de Murakami. Fue darnos cuenta del talento, disciplina y naturalidad que tienen los asiáticos a la hora de hacer música (o cualquier cosa que hagan). Fue como ver la perfección del Circo del Sol trasladada a los contratiempos y acordes del ska. Con cada canción, un acto. Con cada letra, magia. Con cada melodía, una puesta en escena pensada para llevar a los espectadores al éxtasis musical que todos llevamos dentro. 

Después del homenaje a Coppola y su obra cinematográfica, la banda, elegantemente vestida con trajes de satín, corbatas, y zapatos de charol, siguió su recorrido sonoro con las canciones Glorious, Call From Rio (acompañada de perfectos solos de los vientos) y la ya reconocida Samurai Dreamers que nos recordó el poder y la majestuosidad del pueblo nipón. 

Euforia, baile, alegría, satisfacción… Todo lo que la Tokyo Ska Paradise Orchestra nos hizo sentir fue producto de sus más de 30 años de trayectoria musical que los convierte en una de las más legendarias agrupaciones de ska en el mundo entero. Esta vez regresaron a Colombia para, frente a más de 25.000 personas, deslumbrarnos con la pasión con la que hacen música

Vinieron después, y como en una carrera contra el tiempo, las canciones Ska Me Crazy, One Step Beyond (maravilloso cover de la emblemática banda de ska británica Madness), Pride of Lions, 5 Days of TEQUILA, Down Beat Stomp, Pedorazu y el cierre de oro, Skaravan con todos los músicos moviendo el cuerpo a más no poder y solo un órgano conectado: el corazón.

La vida tiene cortos momentos que nos recuerdan su valor. Y la noche del 20 de agosto de 2018, en la plaza del Parque Metropolitano Simón Bolívar con miles y miles de personas emocionadas por la música, fue uno de esos pequeños pero inolvidables momentos. Gracias a la Tokyo Ska Paradise Orchestra, al equipo de curadores de Rock al Parque, al equipo técnico del Escenario Plaza (a pesar de la falla temprana con el micrófono del vocalista) y a la vida por permitirnos ver un espectáculo musical en la fría noche capitalina recordándonos, como lo dijeron los ´ojirasgados´ al iniciar el show, que el ska no tiene fronteras.

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