[Entrevista] The Wombats: "Antes las esperanzas para quienes hacían discos en su habitación eran limitadas, ya no"

Hablamos con el trío de Liverpool acerca de su nuevo disco Beautiful People Will Ruin Your Life (2018) y de cómo ha cambiado la música la última década.

Han pasado 11 años desde que nos cruzamos con Let's Dance To Joy Division, una canción que hace parte del álbum debut de The Wombats que les permitió sumarse a la movida alternativa de Inglaterra a comienzos del milenio. Si bien para ese momento los Arctic Monkeys ya presentaban su segundo disco, el trío de Liverpool aprovechó el buen momento del rock para presentar un sonido fresco y bailable. 

Sí, rock que se puede bailar y cantar, como el que siguen haciendo en la actualidad, del que dan fe canciones como Cheetah Toungue y Black Flamingo que han pasado por la programación de Radiónica. Este power trío integrado por Matthew Murphy, Dan Haggis y Tord Øverland Knudsen se sumaron a la movida que Kaiser Chiefs y Babyshambles tamibén impulsaron pero que poco a poco fueron abandonando.

The Wombats no se ha dejado vencer por las modas y tendencias musicales, permanecen fieles a su sonido, aquel que han pulido y con el que han jugado sin miedo. Beautiful People Will Ruin Your Life (2018) es su más reciente disco y vio la luz a comienzos de este año, en él nos contramos con riffs de guitarras pegajosos, juegos de voces y coros que enganchan fácilmente. 

Durante este año han girado por Europa y recientemente presentaron el videoclip de Bee-Sting, canción que hace parte de la versión extendida del álbum y en el que buscaron plasmar la energía de su performace en vivo de la mano de la directora británica Sam Taylor. 

A propósito de este 2018 tan movido para la banda, tuvimos la oportunidad de conversar con Dan Haggis, baterista de esta agrupación inglesa y nos compartió sus ideas acerca de los festivales, la industria musical y más. 

Hoy en día la gran mayoría de bandas internacionales se mueven entre festivales musicales, sin embargo, ustedes son de los que también hacen shows más pequeños. ¿Sienen que son más un banda de festivales o de pequeños conciertos? ¿Cuál prefieren?

Todas son diferentes experiencias pero creo que nosotros pasamos gran parte del año haciendo conciertos más pequeños, pero luego llega el verano y están esta gran cantidad de festivales y la gente sale a la calle, va a estos lugares, usa ropa extraña y disfruta de estar en un campo rodeado por diferentes clases de música. Así que para nosotros es muy divertido salir, hacer este tipo de conciertos y compartir estos momentos. Sin duda hace del verano más divertido y nos hace sentir una banda de festivales. Pero cuando eres el acto principal tienes la oportunidad de conectarte más con el público, tocar un show más largo, generalmente de una hora y media, tocar canciones de diferentes discos y también es increíble. 

Cada vez cambian más lar formas de grabar un disco. Conforme una banda crece los retos se transforman y para llegar a cuatro discos como ustedes la tarea no es nada fácil. ¿Cómo funcionan las dinámicas en The Wombats? ¿Esperan a que les llegue la inspiración o se ponen una meta de tiempo?

Nosotros giramos por mucho tiempo después de cada álbum y no nos gusta componer en el camino. Después de nuestro primer disco, A Guide to Love, Loss & Desperation (2007), giramos hasta 2009 y hasta esa fecha empezamos a trabajar en la segunda producción. This Modern Glitch (2011) fue complejo de hace para nosotros pues teníamos toda la presión del sello disquero y la forma en la que lo grabamos lo hizo más difícil. Saltamos de productor en productor lo que hizo que el proceso fuera muy desorganizado y el tiempo se alargó muchos más.

Para nuestro tercer álbum, Glitterbug (2015), nos reunimos, establecimos un tiempo determinado y empezamos a componer la mayor cantidad de canciones que pudiéramos. En nuestra producción más reciente trabajamos con otra disquera que nos permitió tener mucho más control de todo y no tuvimos que sentarnos a esperar a que nos dieran luz verde. Simplemente agendamos un espacio en el estudio con el productor Mark Crew con quien ya habíamos trabajado antes y nos organizamos muy bien. Fue el primer disco en el que cumplimos con los tiempos de grabación, mezcla y masterización. Ojalá con los que vengan en camino podamos trabajar igual de bien. Un disco no hay que apurarlo, no tiene sentido. Uno debe asegurarse que sea el momento indicado. 

Desde que ustedes comenzaron el mundo de la música se ha transformado enormemente, desde las herramientas de grabación hasta la distribución que ahora es casi toda digital, ¿ha sido fácil adaptarse a las nuevas dinámicas de la industria musical?

Cuando nosotros comenzamos todo era MySpace y recuerdo que estabamos completamente sorprendidos, no podíamos creer que podíamos subir nuestra música ahí y la gente la iba a escuchar en todo el mundo. Antes de eso, las esperanzas para quienes hacían discos adentro de su habitación eran limitadas y ser un artista nuevo era mucho más difícil, pues no sabíamos cómo hacer que la gente que estaba afuera se enterara de lo que uno estaba haciendo, ya no es así. 

De alguna manera ha sido muy beneficioso que cualquier persona pueda tener acceso a tu música, esto también les ha permitido a cientos de proyectos nuevos darse a conocer sin tener que firmar con una disquera. Eso es muy emocionante, pero no se si nosotros nos hemos adaptado tan bien como sí lo han hecho otras bandas. Es decir, sí, procuramos estar conectados y seguimos haciendo vídeos.

Ha cambiado completamente la forma en la que la gente se comparte música, nos ha encantado ver cómo funcionan las plataformas de streaming y la forma en la que tienes acceso a playlists, artistas y música nueva sin depender de la radio o de que alguien te diga lo que debes escuchar. También ha crecido la cantidad de personas que han llegado a nuestra música "por casualidad", ya sea por una lista de reproducción o un mix de algo y eso es increíble, porque logramos llegar a gente que de otra manera no se habría enterado de que existimos.

Ustedes se han acercado al universo electrónico, si bien su sonido sigue siendo rockero también hay secuencias, sintetizadores y beats que alimentan el sonido de The Wombats. ¿Creen que de alguna manera el rock está buscando reinvertarse o es una decisión de estética sonora?

Como músico, o como cualquier persona que esté en un ejercicio creativo, haciendo música o lo que sea, pienso que a medida que vas avanzando con tu vida siempre estás en búsqueda de inspiración y otras formas de crear. 'Lo desconocido' siempre es emocionante y realmente no sabes qué estás haciendo. Por ejemplo le tenemos mucho amor a bandas como Kraftwerk y recientemente a proyectos como el de Jon Hopkins. La verdad es que escuchamos diferentes tipos de música, pero la electrónica tiene una magia especial. De repente te vez envuelto en los beats, en las texturas y nuevos sonidos que este género ofrece.

El ejercicio de 'cortar' sonidos y jugar con ellos es increíble, pues no hay una sola forma en la que se pueden combinar. Para nosotros funciona bien porque ponemos a jugar esos sonidos con la guitarra, incluso a veces el sintetizador puede hacer las veces de guitarra, sonar como una, sin serla. Las posibilidades son infinitas y eso es lo maravilloso. Para nosotros es un género que no nos permite sonar estáticos, que nos deja movernos de muchas formas como también lo hacen los pedales, los reverbs y más. No hay nada más emocionante que crear cosas nuevas y encontrarnos con todas estas opciones y mundos.

No sentimos que hacemos parte de algún tipo de tendencia, y de hecho en el nuevo disco le bajamos un poco a los sintetizadores, pero todavía están presentes. Quisimos que todo partiera de la guitarra, el bajo y la batería, porque además le da sentido a la energía que hay en vivo y la emoción que da tocar los instrumentos y que eso sea lo que ponga a la gente a moverse. El estudio es otra cosa, allí es divertido jugar, crear y experimentar con todas las opciones que hay.

Además de la música en sí misma, ¿qué otras cosas los inspiran a crear?

Yo creo que todo nos inspira, el cine, la literatura, la arquitectura, los viajes. Nos gusta mucho ver series, de hecho hace poco terminé de verme la segunda temporada de Stranger Things y me pareció maravillosa. Todo lo que estimule la mente funciona, por ejemplo, conocer la esencia de diferentes personajes y sus historias ayudan a escribir letras, a entender otros entornos. También me gustan mucho las bandas sonoras de las películas, pues la música hecha para el cine es increíble e inspiradora. Cuando viajamos en buses, cruzamos países y continentes en un bus es muy importante tener un buen libro bajo el brazo. A veces simplemente ver la vida pasar. Inspira sentarse en un café a ver las vidad de los demás, ver a tu familia, a tus amigos y crear a partir de lo que ellos vive. Literalmente se puede sacar inspiración de cualquier lugar. 

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