Museo de Medellín dedicará serenata a un luthier de barrio

Esta será una celebración a la música y la vida.

Don León Vargas es uno de los luthier más reconocidos de Medellín, ama las tertulias guitarreadas con amigos y su vida está ahí, entre crear y reparar instrumentos para ponerlos a sonar. Y justo, por su labor, a manera de agradecimiento, recibirá una serenata desde su propio balcón, organizada por el Museo Pedro Nel Gómez y la Orquesta Filarmónica de Medellín.

Esta iniciativa está enmarcada en el proyecto “Si mi casa fuera un museo”, de la estrategia “Imaginar futuro, El poder de la cultura” de Comfama, que busca valorar los tesoros personales y familiares de los habitantes de Antioquia y reconocer las memorias e historias que conforman la vida íntima de las personas, que si se suman y se observan luego en conjunto, conforman lo más destacado del patrimonio de la sociedad. 

Si la casa de León Vargas fuera un museo, sería el Museo de la Tradición Musical y se podrán apreciar los muebles y objetos que él y su familia atesoran en su casa de Aranjuez. Entre ellos dos violines, un piano vertical, unas sillas únicas, una pianola, fotografías, documentos y una guitarra romántica de 200 años de antigüedad, que consiguió su bisabuela como regalo para su pequeña hija y se ha mantenido como un elemento muy preciado de generación en generación. Otras familias están participando de “Si mi casa fuera un museo” y se espera crear una gran colección de tesoros personales y patrimonios familiares.

Don José León es un hombre sociable, amable, buen conversador, con buen sentido del humor, amante de la música y el moscatel, su vino favorito, “el mismo que el de Bach”, nos cuenta el lutier. “Crecí en un ambiente muy musical pues mi padre tocaba el tiple y mi madre cantaba; a ella siempre le decía ‘¡póngame mi disco!’, y pues era Mozart lo que quería escuchar, así nació mi gusto por el género clásico”, recuerda con nostalgia Don José León.  

También disfruta escuchar desde pequeño la música colombiana, en especial los bambucos y pasillos de Pedro Morales Pino (1863-1926); además, ama el sonido de los instrumentos de viento, la flauta y el clarinete. “Siempre estuve contagiado por todos estos sonidos desde niño”, expresa. 

Dice que sus manos fueron concebidas para crear y reparar, pues a los trece años emprendió su vida laboral como carpintero, acompañando a su papá en algunas rutinas como ensamblaje e instalación de muebles para oficina.

Aunque nació en el Barrio Boston, lleva más de ochenta y dos años viviendo en Aranjuez, sector San Cayetano, ubicado en la Comuna 4 de Medellín.  

“Soy un enamorado de los relojes y pintar también es una de mis grandes pasiones. Si amanezco con nostalgia, siempre escucho mi vinilo de acetato de Mozart. Me considero un músico aficionado, amo las tertulias, las serenatas, la ebanistería y la lutería.  Cuando no había ni radio, ni televisión, se hacían las tradicionales tertulias caseras, esta fue la base de la cultura y la enseñanza musical. Creo que nos hace falta, se debe fomentar y estimular más”, comenta.

Para esta celebración se tocarán diez piezas musicales seleccionadas por Don León Vargas, para que la Orquesta Filarmónica de Medellín las intérprete. El repertorio es una dedicación a este hombre en su cumpleaños 94, su familia, sus vecinos y todas las personas que deseen asistir. Algunas de las canciones asociadas a sus historias de vida no se podían conseguir fácilmente, por lo que se tuvo que hacer un proceso arduo con los arreglos musicales por parte de la orquesta.

Si ustedes desean visitar esta serenata invertida, pueden llegar al Museo Pedro Nel Gómez, el jueves 25 de noviembre a las 6 de la tarde y allí, a dos cuadras será la serenata.

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