El maravilloso mundo de Abelardo Carbonó explicado por artistas y gestores culturales

Para conmemorar a este grande de la música tropical influenciado por la rebeldía y el vanguardismo, conversamos con varias personas.

Abelardo Carbonó nació en Ciénaga, Magdalena. Luego, su familia se mudó a Barranquilla. Allí desde muy pelado, a sus 14 años, se hizo policía. Fueron 9 años de trabajo que alternaba tocando música con sus amigos del barrio. Y así, entre la selva, los ríos y las carreteras destapadas, fue forjando poco a poco un estilo único, experimental y visionario, que fue plasmando en varios de sus discos y que hoy representa esa posibilidad infinita de exploración que ofrecen los sonidos del trópico colombiano.  

“Carbonó sí que ha conocido de primera mano lo ingrata que es la industria musical, pues mientras se defendía y sobrevivía como policía y más adelante como serenatero, desconocía que en Europa se alababan (y se vendían) las perlas fundacionales de la champeta que grabó para sellos como Sonolux o Codiscos”, resalta la periodista Jenny Cifuentes en esta nota publicado en el medio Shock. Y es que justamente desde Radiónica quisimos rescatar esa idea, por esa sensación de que mucho le debemos al maestro Carbonó, aún después de su lamentable fallecimiento ocurrido el pasado 16 de noviembre. Por eso, conversamos con artistas, curadores e investigadores musicales para hacer un esfuerzo por dibujar el amplio legado que nos dejó Abelardo y por el cual, siempre lo recordaremos. 

Don Alirio, picotero, curador y coleccionista

“Abelardo Carbonó es la cúspide de la psicodelia afro-root colombiana, el ideólogo de una filosofía sonora que fue más allá de lo musicalmente estricto y dominante en una época en la que en Barranquilla muchos ritmos, estilos y géneros de todo el mundo eran los que sonaban en los bailes populares y picoteros. Carbonó reinterpretó el sonido popular de forma inimitable, alcanzando notas elevadas que hasta la fecha no han sido superadas. Como ser humano nos dejó, por lo menos a mi, una forma de ver la vida sin afanes protagónicos, con transparencia y honestidad, lo hizo a través de una carrera musical que hasta ahora le dio frutos. Como músico resalto el haber alimentado el pentagrama caribe de notas atemporales, aparentemente convencionales, pero que reflejaban un nivel impresionante de vanguardismo”. 

Iván Medellín, Conjunto Media Luna

“Para mí era un verdadero virtuoso en su interpretación de la guitarra. Tenía una autenticidad rítmica que ponía a bailar a todo el mundo. Abelardo tenía un sabor muy único que descrestaba y ofendía a los más puristas por su rebeldía y desfachatez. Abelardo compuso y tocó lo que le dio la gana, sin esperar nada a cambio más que el movimiento de cadera de su público. Es y seguirá siendo el referente sonoro de mis referentes sonoros, un verdadero visionario de la tropicalidad colombiana”. 

Lucas Silva, fundador de Palenque Records

“Abelardo Carbonó fue uno de los precursores más importantes de nuestra música afrocaribe. Un gran pionero, un personaje muy vanguardista. Fue el papá de todos nosotros y de la escena tropical, la champeta y muchas innovaciones. Para mí venía como de otro planeta. Empecé a trabajar con él hace 15 años, en un acetato, con lo mejor de su carrera y a raíz de eso, hicimos un gran comeback. Con su grupo estuvimos de gira en Francia y Colombia. Grabamos mucha música con varios artistas como Quantic, Mario Galeano, Meridian Brothers. Era uno de los músicos más visionarios que ha parido el Caribe colombiano, un tipo que rompía esquemas. Un gran pensador, para mí fue un honor haber trabajado con él, nunca había grabado música como la que él producía. Era de otro mundo. Abelardo fue el primero tocando guitarra africana y champeta criolla. Hizo afrobeats, funky y creo que es uno de los personajes más tremendos en Barranquilla”. 

Daniella Cura, gestora e investigadora musical

“No puedo responder que era una sola cosa. Abelardo era como su sonido: una multiplicidad de muchos elementos juntos. Con su fallecimiento me queda la sensación de que él ya había muerto antes. Él tuvo muchas etapas en su vida, entre ellas una resurrección. Estuvo mucho tiempo inactivo en Barranquilla porque aquí desafortunadamente la gente se entera de lo que pasa en el barrio de al lado vía Europa y Bogotá. A partir del 2015 tuvo una nueva etapa de un reconocimiento que se le debía hace mucho tiempo y que se le sigue debiendo. 

Es alguien que siempre ha merecido y merece mucho más. Vi que Eblis Alvarez (Meridian Brothers) dijo en Twitter que Abelardo es un sonido que todavía no se ha terminado de entender, procesar y divulgar. En una vida lo que él pudo hacer, a nosotros, los que seguimos acá, nos va a costar varias. Es complejo poder de verdad entender, procesar y valorar la obra de Abelardo en su totalidad. 

Como persona también era un guerrero de mil batallas cargando con sus heridas. erlo era como estar frente a un veterano de guerra y una persona que ya había muerto antes. 

Para mi es muy impresionante cómo Abelardo podía mezclar tantas cosas y tener una visión sobre la música afrolatina, la trompeta, el rock and roll, sobre cosas que suenan como separadas. Encontró un lenguaje nuevo y tuvo una visión sobre muchos universos distintos. Cuando comencé a escuchar el Maravilloso Mundo de Abelardo Carbonó, unos años después estaba en Dubai y en una fiesta estaban poniendo ese disco. Son muchas las cosas que no puedo dimensionar de él. Hay un nivel de magia muy alto alrededor de su creación. Representaba el verdadero cosmopolitismo”. 

Eblis Alvarez, Meridian Brothers

“Había algo muy especial en Carbonó, pero es difícil precisarlo con palabras. En general Carbonó, trajo lo que artistas guía siempre han traído al plano del arte, como faro para otros, o para el simple deleite del alma.

Él tuvo en la guitarra un modo de comunicarse muy personal, dentro de un estilo que hace conexión con el gusto de la gente, pero con elementos desconocidos o con influencias disparatadas. 

Por ejemplo, la ranchera. El gusto de Abelardo por la ranchera en el contexto champeta-soukous de pronto cambió este sonido a algo más dramático, más “verbal” si se puede decir. Ya que por lo general, la raíz africana de la guitarra de Ghana, Nigeria, Benin, Congo, Cartagena, etc -influencias claras en la guitarra del maestro- tienen un espíritu más abstracto, más hipnótico y perteneciente a un plano ritual. 

Creo que Carbonó combinó los elementos africanos, y los dramatizó, y especuló (humildemente) que es posible que ese elemento dispar de la ranchera haya detonado esta nueva expresión, la cual sigue siendo desconocida. 

Creo que no se le prestó la atención debida a Abelardo Carbonó en vida. Ya que lo que hizo pertenece a un mundo genial”. 

Mario Galeano, Frente Cumbiero

"Abelardo es un músico que deja una obra muy interesante por lo particular. Prácticamente no hay otro músico que haya dejado esa línea tan interesante entre el discurso africano, cumbiambero, vallenato, el soukous. En fin, códigos del Caribe, el calipso, el highlife, el afrobeat y una cantidad de géneros que logró unir de manera muy icónica, única y que por supuesto, dejan ver un lado muy extraordinario de la creación del artista relacionado con el groove y el baile". 

 

Los discos de Abelardo tienen un toque de guitarra muy áspero y un acercamiento a lo que se podría decir “psicodelia”, desde el punto de vista de una serie de efectos tímbricos, del estudio de grabación, una reverb que se utilizaba en las voces, unos solos de guitarra bastante volados. Definitivamente su rol fue crear una obra inmortal para la costa atlántica, para Colombia y que nos muestra que ese lado alternativo de la música tropical tiene mucho para ofrecer, enseñar y que básicamente todos nos hemos nutrido muchísimo de eso”. 

 

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