Foto por: Pablo Arturo Pulido

La música que ha dejado el Paro en Colombia

Sonidos que, de una u otra manera, están documentando nuestro presente.

El pasado 8 de diciembre, transcurrido el Concierto por Colombia en Bogotá, con el cual varios artistas le dieron un espaldarazo al Paro Nacional, la agrupación chilena Los Prisioneros publicó el siguiente post en su página oficial con el texto "Nuestros hermanos Colombianos nos envían este video del día de hoy interpretando El baile de los que sobran 'en señal de protesta...": 

El video es tan contundente como la referencia a la que alude. Como bien lo explica el periodista musical Eduardo Santos en su tesis “El nuevo pop chileno, el sonido de una generación en llamas”, la canción El baile de los que sobran -perteneciente al disco 'Pateando Piedras' (1986)-, es un himno “a la falta de oportunidades e incertidumbre del futuro”; al difícil acceso a la educación superior; a la exclusión y configuración de una clase de “los que sobran”. Tres décadas después vuelve a vibrar este canto tanto en Chile como en Colombia, donde se tomó prestada una letra, una realidad latinoamericana, que reza en uno de sus fragmentos: 

Nos dijeron cuando chicos
Jueguen a estudiar
Los hombres son hermanos y juntos deben trabajar
Oías los consejos
Los ojos en el profesor
Había tanto sol
Sobre las cabezas
Y no fue tan verdad, porque esos juegos al final
Terminaron para otros con laureles y futuro
Y dejaron a mis amigos pateando piedras

A lo largo de todo el siglo XX, hubo movimientos artísticos y musicales que dieron respuesta a sus realidades. Roberto Herreros, el cantante español, reflexiona en el prólogo del libro “Músicas contra el Poder”, de Valentín Ladrero, que “la estética, el arte, en términos generales tiene poco impacto directo sobre las transformaciones históricas en comparación con otras esferas y tiende más bien a ser consecuencia que causa de las relaciones de poder”. Lo que tiene la estética, en buena medida, es capacidad de representación y lo que esto puede desencadenar. 

Ha habido de todo: músicos como Pete Seeger, el artista de folk estadounidense, que pensó que podía cambiar el mundo, o parte de él, manifestando en toda su obra un compromiso social y de defensa de los derechos humanos -perseguido por el Comité de Asuntos Antiamericanos en 1951. Otros como Víctor Jara que dieron su vida por esto. Artistas conciliadores como Bob Marley, confrontadores como Fela Kuti o provocadores como The Clash

Lejos de protagonismos específicos, esto fue el Nuevo Pop Chileno, que se convirtió en un símbolo de resistencia contra el poder; aunque también contra un sector de sus pares generacionales a quienes consideraban dormidos frente a los acontecimientos, como explica Santos en la mencionada tesis. También sonó la música en 15-M en España, llamado movimiento de los indignados, durante el cual manifestantes acamparon en plazas pidiendo una democracia más participativa, alejada del bipartidismo y del dominio de bancos y corporaciones. 

O retrocediendo el casete, todavía resuena en la memoria El Verano del Amor en 1967, cuando tuvo lugar el festival y concentración hippie en San Francisco, celebrando el nacimiento de una contracultura que, un par de años después, resonaría en Woodstock con 32 actos en vivo y más de 400 mil asistentes. O con el Segundo Verano del Amor, transcurrido entre los años 1988 y 1989 en el Reino Unido, que funcionó como eclosión de la cultura rave la cual, con fiestas autogestionadas, dio vida a lugares muertos y marginados de las ciudades. 

Esto por dar algunos ejemplo, con todos los matices diferenciales que pueden existir entre cada uno. El punto es que se trata de música incrustada en la realidad social. Cantos y sonidos que denuncian injustas relaciones de poder y reclaman una transformación. 

En el marco del 21N, que ha dado paso a muchas manifestaciones en espacio público donde la música ha sido protagonista como punto de partida de una protesta pacífica, son varios los artistas nacionales que han querido responder a la coyuntura. En Radiónica decidimos recopilar varias de estas creaciones, que a la postre, son documentos que están narrando nuestro presente. 

 

Ninio Sacro

Ninio Sacro es un músico y productor paisa que recientemente estrenó su canción Yo marché, inspirada en las demandas de las manifestaciones del Paro Nacional. Habitante de los morros infinitos de Medellín, explica que este tema, que se ha convertido en un símbolo de las marchas, “fue inspirado en un panfleto anónimo que circula por las redes sociales en Colombia, es un pequeño homenaje a todas las personas del común que se sumaron a la marcha y reclaman un mejor país para todos”. 

 

Solitario Soldado

Varios artistas de Hip-Hop han mostrado su inconformidad y apoyo a las movilizaciones convirtiendo la realidad en beat y lírica. Narraciones que se construyen desde las calles y se transforman en las arengas de quienes se cansaron de vivir vencidos. Como señala Santiago “Tinta” Alvarado, Kennedy tiene una magia especial y el Boom Bap que de allí sale está cargado de furia, resistencia y amor por el barrio. Precisamente esa es la cuna de Solitario Soldado que, con la canción Despierta, hace una crónica sobre lo que han sido las últimas semanas en el país.  

 

El Vecino

Nacido en Condoto, Chocó y radicado en la ciudad de Medellín hace unos 25 años, El Vecino es un artista que se pasea entre el Dancehall y Raggamuffin, con acercamientos al Reggae y al Hip-hop. Previo al 21 N sacó este tema con el que invitaba a “marchar por la dignidad y respeto de todos los colombianos”, un llamado que da continuidad a la contundencia con la que se manifiesta este artista. 

 

Varios Artistas

En el año 2015 Systema Solar volvía al ruedo con Tumbamurallas. Una declaratoria que con repiques de tambor afrocaribe, golpes de caja, palmas y gritos de batalla verbenáutika, hacía referencia a los muros y fronteras que nos separan. En el marco del Paro, la base de esta canción fue retomada para que desde la voz de varios artistas hubiera una nueva declaratoria sobre nuestro presente.

 

Pernett

El mago del caribe-electrónico lanzó, a propósito del Paro, Al Pueblo Puro Veneno. La letra y música son de este barranquillero que, desde su primer EP lanzado en el año 2004, titulado “Musica Pa´ Pick Up”, quedó en la memoria sonora del país. El video recorre varias imágenes del colectivo artístico Puro Veneno, el cual participó en el grafiti: "¿Quién dio la orden?", en la que se observa a varios oficiales retirados y en servicio del Ejército en cuyos periodos sucedieron casos de ejecuciones extrajudiciales -mural que fue borrado por la policía-. Recordemos que a tres de sus integrantes les fueron allanadas sus viviendas previo al 21N.

 

La Tromba Bacalao

Está banda bogotana, que hace rato viene cantando canciones que reviran frente a la realidad nuestro país, puso el lente en algo clave: la memoria. En medio de esta lucha de arengas, identificó que la construcción del pasado es una labor del presente y que no se debe dejar de lado el trasfondo de los discursos y los debates que se están dando a la hora de interpretar lo sucedido y lo que sucede. Con sarcasmo imponen una voz a la figura del director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Darío Acevedo. 

 

Edson Velandia & Adriana Lizcano

Si ha habido un artista que se ha mantenido activo en las diferentes coyunturas políticas del país ha sido Edson Velandia. En el marco del Paro, en lugar de hacer crónica social, poesía política o denuncia, como muchas veces lo ha hecho, decidió hacer canciones con la intención de ser panfleto, con un mensaje literal y directo. Con “El pueblo no se rinde ¡carajo!”, retoma la arenga del paro cívico de 2017 en Buenaventura, para enmarcarla dentro de una nueva coyuntura en Se van, van, van, la cual se viralizó antes del 21N y que hoy es una suerte de himno. Posterior a este lanzó otro tema invitando a la continuidad de las marchas. 

 

Ala Gud De God

Desde diciembre de 2011, Ala Gud De God se configuró como “un grito inconforme frente a la materialidad de una verdad violenta, infortunada, un estado alterado vibracional que resuena en desarmonía con el modelo cultural implantado y los arquetipos moldeados nefastos y pueriles”, como ellos dicen. Un equipo de jóvenes músicos pastusos ensamblan su sonido alrededor del Grunge, el Rap Core y el Rock y, dando respuesta al contexto nacional, lanzaron Campanas de Rebelión.

El Paro Suena Todo 

El Paro Suena, como lo señalamos en su momento, es un colectivo que músicos (intérpretes y compositores), gestores, periodistas, managers y todas las personas que durante los últimos años han trabajado con, para y por la música. Durante las marchas han buscado el fortalecimiento y robustecimiento de la democracia, manifestándose de forma pacífica y propositiva y sin destacar ni promover figuras individuales para que sea un espacio abierto para todos. Fueron varias las composiciones, o recomposiciones, que compartieron para que fueran cantadas durante las marchas. El poder para la gente, es una de esas arangas. 

 

Varios Artistas 

De eso te hablamos viejo, según la descripción que la acompaña, es “una invitación a transformar desde el amor, a que rompamos con la indiferencia y los juicios, y luchemos juntos por la paz”. El tema, interpretado por artistas como Linda Habitante, Laura Román, Latenaz, Ángela Pico, Dimc, Monía, Chia Arroyo, Daniel López, Laura Pérez y Daniel Telebit, vio la luz el primero de diciembre. 

 

Gato E' Monte

Gato E' Monte busca rescatar las raíces campesinas sin ignorar la rudeza y la vida de ciudad que nos envuelve. Así que mira a los ojos fijamente el monstruo que es Bogotá, peregrinando por sus calles, pero también se nutre de los maestros musicales tradicionales de los llanos orientales o de los ritmos jarochos. Junto a la cantautora manizalita Isabel Ramírez, La Muchacha, compusieron Paro!, un llamado a la resistencia. 

 

Caminata Carranguera

El Grupo Caminata nace de una composición instrumental alimentada por la alegría, la esperanza, la unión y la paz al pueblo colombiano. Con letra del maestro Jorge Velosa, dos hombres y dos mujeres, nos arrojan este canto campesino -en términos generales ignorado- que nos llaman a la construcción como país con un futuro más digno.

 

Abel Loterstein

Abel Loterstein es guitarrista, compositor, arreglista y profesor de música. También es director de La Zebra Azul, un formato de “big band” que ha entregado interpretaciones y composiciones impecables en los últimos años. Loterstein, que es una de las gemas del jazz nacional a quien desde los medios no se le ha dado tanto eco, decidió en este caso componer en nombre de la empatía: “con los indígenas, los afrodescendientes, las mujeres, la comunidad LGBTI, los trabajadores, los estudiantes, los maestros y un largo etc”, como escribió en la publicación que acompañaba el video. Así, pensó en una invitación sonora acudiendo a la composición Intillimani Wue “El pueblo unido jamás será vencido”. Invitación a la que respondieron músicos como César Medina, Manuela Jiménez y Luis Guevara Jiménez

 

Joan Chavez

Buscando dejar un precedente de inconformidad y alentando el cambio de la situación social actual del país, este músico también extendió una invitación a sus colegas para manifestar su desacuerdo. Dejó así un video libre de derechos de autor para el que lo quiera modificar o quiera añadir música, video o imágenes, lo haga. Así que quien quiera seguir transformando la pieza, la tiene a disposición. 

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