Caribefunk y Gaiteros de Pueblo Santo: del Caribe a los Grammy latinos

Una mirada a dos propuestas musicales que han gestado jóvenes del Caribe colombiano y que llegan a los premios de la Academia.

Son muchos los artistas que, sin importar su procedencia, han acogido la sonoridad costeña para incluirla dentro de sus proyectos musicales, básicamente por la riqueza y variedad que hay en su origen. Esto ha permitido una serie de mezclas, y fusiones, a veces dispares, pero válidas, para dar alcance a las raíces afrolatinas que desde tiempos de la colonia ha sido un ir y venir desde ambas orillas del Atlántico.

Presentamos dos propuestas musicales que han gestado jóvenes del Caribe colombiano y cuyo trabajo ha sido nominado a los Grammy Latinos 2020. 

El Caribefunk 

 

En el 2012, El Caribefunk nació en tierras argentinas, con el cálido sabor que las tierras del trópico proporcionaban aún en la lejanía. Así, siendo extranjeros, atrajeron un público ajeno, fueron creciendo rápidamente y dieron a conocer “El CaribeFunk”, su primer trabajo, por varios países de suramérica, hasta retornar a Colombia, donde también tuvieron gran acogida. Sus trabajos posteriores “El Playaman” y “Tunse”, solo hicieron que sus seguidores se incrementaran. 

Al escuchar El Caribefunk parece que estuviéramos frente a una numerosa banda que nos presenta una mezcla de golpes de tamboras, alegres, y distintos elementos percusivos del Caribe con el groove de instrumentos rítmicos del funk  se entrelazan reflejanco influencias sonoras que van del kompa haitiano, el rocksteady, el calipso, el zouk, el bullerengue, la cumbiamba y más. Ese sonido surge desde la construcción rítmica y emotiva de solo dos cartageneros: Funkcho Salas y Andrés Mordecai, quienes aún conservan el acento costeño a pesar su tránsito continuo por el mundo.

Este dúo de jóvenes caribeños, recientemente nominado a los Grammy Latinos en la categoría “Mejor álbum contemporáneo / fusión tropical”, se ha abierto paso en la escena independiente, tal como ha llegado su nominación a los premios internacionales. “No esperábamos esa noticia de la nominación, fue inesperada totalmente, y la recibimos con mucha alegría, con los brazos abiertos, le dimos una gran bienvenida y ha sido la oportunidad para conectarnos con nueva audiencia, con nuevos oídos, con los amigos, familia con los que no hablábamos mucho, agradecemos esa oportunidad y estamos muy contentos” manifiesta Funkcho, cantante de la agrupación.  Con su cuarto álbum, “Energía para regalar”, llegan cargados de un repertorio que ellos mismos definen “totalmente orgánico, que no depende de ningún artificio técnico. Sólo dos personas tocando y cantando como si fuera la última vez”.

“Bienvenue a la fete du "El caribefunk" Ici je vous apporte un cadeau pour tout le monde: Energía para regalar”, con esta frase comienza este álbum.  A partir de ese primer momento, preparan a los oyentes para un viaje musical sensitivo, que no sólo los hará viajar a un Caribe paradisíaco, sino que recordarán también que a través de la música se pueden expresar alegrías, inconformidades, sensaciones y argumentos que armonizan nuestra realidad. 

Entre las colaboraciones artísticas de este último álbum se encuentran Luis Barbería, del grupo Habana Abierta; Bigga Marley, de República Dominicana; Shawn Hennessy, de Filadelfia; Pedro Pastor y Gustavito Jaramillo, de Tuluá; el músico y trompetista cartagenero Leo Tatis; Gabriel Spath, de Cereté; Carlos Fontalvo, Reymon Ramírez, Tiko Tambor, Rafa Alvis y Nelson Toncel, entre otros. Funkcho manifiesta que “aún estamos en la búsqueda del sonido propio y yo creo que aún no hemos llegado a eso. Sin embargo, este álbum refleja mucho lo que hace nuestro sonido y al que hemos llegado desde el acto de hacer. Yo creo que es la continuidad y el acto de todos los días. Tocar juntos y viajar nos ha ido fortaleciendo con un sonido propio y seguimos buscando reforzar esa conexión entre África y América, ser ese punto donde confluyen esas dos partes. Y bueno estamos siempre muy contentos de poder viajar para dar a conocer el sabor Caribe”.

El híbrido de funk y música que sabe a mar Caribe hace recordar momentos en cualquier barrio de la Heroica, ha sido todo un proceso de autogestión, sobre lo cual menciona Funkcho que “no ha sido nada fácil el acto de de hacer música. Argentina, nos abrió la puerta y nos dió la oportunidad, estar con los oídos abiertos a desarrollar música de manera independiente, nos hizo creer mucho en nosotros, al punto de creer que teníamos todo para ser una banda independiente. Entonces le debemos mucho a esos países, sobre todo a Argentina.” 

Los diez temas que conforman el álbum “Energía para regalar” exaltan la riqueza musical afrocaribeña, a la que los jóvenes instrumentistas profesan tanto cariño y que seguramente continuarán navegando en su carrera: “la cosa no llega de la noche a la mañana, es una cuestión de perseverancia y sobretodo de amor, de buenas intenciones”, puntualiza Funkcho.

Gaiteros de Pueblo Santo

Con un sonido sobrecargado de una herencia del litoral caribeño, la agrupación Gaiteros de Pueblo Santo, nos remonta, precisamente al mundo imaginario de Pueblo Santo, donde se tejen las historias fantásticas que expresan de manera sonora la estructura musical de gaitas nacionales. Con una trayectoria de 12 años, un repertorio original de más de 80 composiciones y un trabajo discográfico llamado "Gaiteros de Pueblo Santo - Historias Cantadas, la agrupación de jóvenes de la costa norte, busca conservar, resaltar y difundir las formas de la música de gaitas en Colombia y el mundo. 

Tras ser galardonados como autores de la “Mejor Canción Inédita” en el Festigaitas San Jacinto 2020, reciben ahora su nominación a los Grammy Latinos en la categoría Mejor Álbum Folclórico. Agradecen a los músicos y talentos artísticos nacionales que les han acompañado en el proceso de creación del álbum “por todo el sacrificio, por todo el esfuerzo, que cuando se suman los ingredientes perfectos, todo sale. Estos productos son con mucha trascendencia, con mucho sabor y con mucho amor por nuestras tradiciones y por nuestros sonidos ancestrales” remarca Marlon Peroza, director del grupo.

Podría decirse que la diferencia entre Gaiteros de pueblo santo con el resto de agrupaciones de este género es que son el producto de un trabajo muy juicioso a nivel de investigación antropológica y morfológico, en el cual se analiza la estructura de los temas de gaita tradicional y se le da una reinterpretación joven intentando llevarlo a otro nivel. 

No decimos que nuestra agrupación, a nivel interpretativo, sea mejor a otro o no; solamente hemos intentado darle un orden específico, una forma lírica y estructural con la que se realizan las canciones, porque todo el repertorio de Pueblo Santo es original. Eso hace que tengamos un distintivo con las otras agrupaciones de gaita; muchas de estas o de otros géneros han intentado tomar pequeños destellos o pinceladas de las músicas tradicionales para embellecer o para darle otra dinámica a la combinación o a las mezclas. Acá intentamos que con la misma instrumentación tradicional, con el mismo tambor alegre, el llamador, la tambor, la maraca y solamente un par de gaitas, se pueda tocar música organizada, se pueda tocar una música sin que pierda la esencia misma de la sonoridad tradicional y a la vez se pueda llevar a cualquier tipo de escenario internacional”, explica Peroza. 

Con la convicción de rescatar la esencia de los sonidos más puros de gaitas que se han perdido entre fusiones y mixturas musicales, Gaiteros de Pueblo Santo profundiza en las narrativas del Caribe a través de su sonoridad, “continuaremos preparando nuestra segunda producción y nos encantaría aventurarnos a trascender en el campo virtual, darle la forma a que se pueda tener un ‘pueblo santo’, interactivo, en que la gente pueda, desde cualquier latitud del mundo, explorar lo que sentimos, lo que hacemos,  nuestros sonidos, nuestros sabores, nuestras sensaciones, pero desde la distancia y la comodidad de sus hogares”.

 

 

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