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Conectar los sentidos con los desechos

Vivimos en un mundo que nos exige un cambio de mentalidad, cuidar lo que nos queda, crear sin destruir. Muchas son las personas que actualmente están trabajando para que el medio ambiente se vea menos golpeado por las malas decisiones que hemos tomado desde hace muchos años. Ellos han decidido incluir el cuidado del medio ambiente en su trabajo, en su cotidianidad, en lo que los rodea. Una de estas personas es Pablo Ricaurte, joven emprendedor independiente que decidió darle nueva vida a los desechos para unirlos con la tecnología y así crear una nueva forma de entretenimiento para los sentidos.

Nos sentamos con él y nos contó de qué trata su gran proyecto de vida.

Mi nombre es Pablo Ricaurte, soy diseñador y artista. Nos enfocamos en dos temas básicos, el primero es el tema de los desechos y segundo, la tecnología. Con los desechos construimos la materia prima con la cual vamos a fabricar los objetos o productos que se van a utilizar y al incorporarle tecnología creamos sensaciones en los seres humanos, jugamos con la interactividad, la experiencia, con la sinestesia. Mediante el sonido transmitimos las frecuencias en la iluminación y generamos una sinestesia, donde puedo ver el audio o puedo escuchar el video.

En Colombia tenemos la noción que lo que viene del extranjero siempre será mejor, pero yo creo que podemos llegar a hacer cosas muy buenas y de alta calidad. Lo que yo quiero mostrar es que no necesariamente tenemos que ver lo de afuera para crear cosas acá, sino crear cosas acá para mostrar afuera.

¿Por qué utilizar desechos?

Debemos reinterpretar todo lo que nos rodea, es decir, entender el mundo de una manera distinta, la cual en mi percepción, es donde comienza la creatividad y la innovación. Esto se logra viendo al mundo de una manera distinta, ¿por qué razón?, porque si estamos condicionados a ver las cosas siempre como han sido hechas y construidas pues vamos a seguir haciendo lo mismo. Debemos empezar a crear ideas en cosas que son despreciadas, desechadas, donde no existe realmente la oportunidad de darles un segundo ciclo de vida. Es utilizar lo que los otros creen que ya no sirve, ademas es ecológico, ayuda al medio ambiente y su costo de adquisición es realmente bajo.

¿Qué materiales utilizan?

Básicamente lo que más usamos es plástico, es duradero, resiste a la intemperie, el sol, el agua; podemos crear con él objetos que pueden soportar todo tipo de impactos ambientales; lo convertimos en materia prima con la cual se van a poder construir nuevas cosas.

Cuando nosotros hablamos de desechos, hablamos del supraciclado, que significa generar ciclos de vida más largos con productos ya existentes; también utilizamos cartón, icopor, madera y todo lo que podamos tener a nuestro alcance y  que no necesite ser modificado drásticamente, usamos lo que ya está creado y construimos sobre los construido. La diferencia con el reciclaje  es que este lo que hace es procesar el material y crear desde cero.

¿Cómo es el proceso de recolección?

Realmente es un proceso de 24 horas, es un estado mental, es una forma de vida, una filosofía, no solo de trabajo sino del día a día. Es difícil algunas veces, ya que nos encantaría quedarnos con todo lo que encontramos en la calle, pero es complicado, sobre todo el tema de acopio. Cuando salimos por el material son dos lugares los que visitamos, el primero es donde se produce desperdicio industrial, fabricas y empresas, ahí hablamos con las personas respectivas y les contamos lo que podemos hacer y eso los emociona, a veces hasta quieren participar en los proyectos. El segundo es la calle, las cosas que encontramos en ella son las que nos inspiran para crear ideas y proyectos, por ejemplo, el guacal de las frutas al lado de los puestos de jugos, eso podría convertirse fácilmente en una lampara o una mesa; es un proceso continuo en el que buscamos encontrar la utilidad en todo, terminas imaginando cosas que por lo general no son vistas como tradicionales, una mesa puede ser hecha de una canasta plástica reprocesada con sus acabados ideales. Es buscar con que podemos jugar, manipular, intervenir.

De todas las cosas que la gente desecha, ¿cuál es la más útil?

Las botellas de plástico. Es un elemento que ya tiene forma, tiene una concepción, por ejemplo, lo que nosotros hacemos es incorporarles luces led y terminan siendo parte de un modulo de iluminación; es un elemento que se puede utilizar de muchas formas. Por favor no boten las botellas de plástico.

¿Cuáles son sus sueños por cumplir con este proyecto?

Son varios sueños. El principal es generar conciencia en que las cosas se pueden hacer de manera diferente, podemos empezar a vivir nuevas sensaciones y experiencias si cambiamos la forma de ver el mundo, lo que consumimos, lo que desechamos. Queremos seguir involucrados en el mundo del entretenimiento, ser parte de escenarios grandes, pensar a futuro en crear escenarios desde los desechos que producen los mismos. Por otro lado el tema de la fabricación de materias primas con desechos. Nos interesa mucho trabajar con la comunidad, donde podamos involucrar todo tipo de personas, crear un centro de acopio en diferentes lugares donde sea difícil hacerlo, educar y que las personas también nos eduquen sobre como reutilizar los desechos. Queremos que todos entiendan que podemos transformar lo negativo en positivo.

¿Qué recomendaciones das para quienes quieran montar proyectos parecidos?

Lo primero es no pensar tanto, sencillamente actuar, empezar a experimentar, de los errores se aprende y realmente eso es lo que más vale. Entender del error en sí y empezar, hablar con las personas, moverse, que si veo una canasta de plástico en la calle, la cojo, la corto, la analizo, empiezo a jugar con ella y le doy una nueva forma. No tener miedo. Realmente es duro, nadie dice que no, emprender, empezar y construir cosas donde las mismas personas no ven futuro, realmente es confiar en uno mismo y lanzarse.

Para tener más información del proyecto de Pablo pueden escribir a pabloricaurtell@gmail.com