El día que Soda Stereo se presentó en Bucaramanga (y casi nadie los vio)

El 21 de octubre de 1995 menos de 3000 personas llegaron a ver a Soda Stereo en Bucaramanga.

Al concierto que realizó en Bucaramanga una de las bandas más importantes de Latinoamérica no asistieron muchos, y como registro ni siquiera quedó una foto. Un evento tan sublime como inadvertido, que aunque parece un mito urbano sí ocurrió y quedará por siempre en la memoria de los pocos protagonistas de esta fiesta.

En medio de la gente y sin importar la espera, en el velódromo Alfonso Flórez Ortiz se encontraban Samuel Almeyda, Julio Gómez y Luisa María Prada. Lo más probable es que ninguno de ellos se conociera, o que intercambiaran palabras durante el tiempo que estuvieron allí, pero esa noche serían testigos de un evento trascendental, que nunca llegaría a repetirse en la ‘ciudad bonita’.

Más temprano, ese 21 de octubre de 1995, confirmaron que cumplirían el sueño de ver a Soda Stereo en Bucaramanga. Sus nombres aparecieron junto a los de otras 47 personas en el periódico insignia de los santandereanos: Vanguardia Liberal. En un recuadro a blanco y negro se leía en la sección de Espectáculos, que quienes aparecían en aquella lista asistirían gratis al concierto de la banda argentina por invitación de este medio de comunicación. Los concursantes debieron esperar una semana para conocer si serían los ganadores, y seguramente valió la pena abrir la prensa ese día para ver los resultados.


Recorte del periódico Vanguardia Liberal.

Esa noche también estaba atento a la tarima Ricardo Jaramillo. Él no participó en ningún concurso, pero tampoco le dolió pagar los 25.000 pesos que le costó la entrada para conocer a una de sus bandas favoritas. El concierto llegó a él como un regalo, pues fue la manera perfecta de celebrar su grado de la universidad.

“Recuerdo perfectamente esa época porque hacía menos de un mes me había graduado como comunicador social. Asistí con mi novia en ese entonces y para mí fue algo increíble. Aunque he podido asistir a muchísimos conciertos, el de Soda Stereo está dentro de los mejores que he visto en mi vida”, asegura.

Pero no fueron muchos los bumangueses que se impregnaron de la misma emoción con la que asistió Ricardo. De hecho, de los 12000 espectadores que se esperaban esa noche, llegaron menos de 3000. Fercho Peña se atreve a decir incluso que el aforo ni siquiera llegaba a las 2000 personas. Él recuerda esa noche desde otro ángulo, pues como presentador de una reconocida emisora de rock en aquel entonces, estuvo a cargo de transmitir lo que sucedía y fue un difusor importante del evento.

“Con Soda Stereo tuvimos una preocupación desde el principio porque hubo muy poco tiempo para hacer promoción, lo que generó que muy poca gente se enterara y se viera reflejado en la taquilla. Muchos no creían que fuera a pasar porque en la información oficial del tour, Bucaramanga no figuraba. Es más, a estas alturas muchas personas aún no lo creen”, reflexiona.  

Efectivamente Bucaramanga no se encuentra en el registro oficial de las ciudades que conformaron la Gira Sueño Stereo en Colombia. Medellín, Barranquilla, Manizales, Bogotá y Cali fueron las plazas donde Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti se presentaron antes de llegar a la capital santandereana; y aunque en estos municipios agotaron la boletería, el final de su gira en el país se dio con un aforo que cuesta creer, más aún cuando la banda atravesaba la cúspide de su carrera.

Estábamos los que éramos

Sin embargo, a esa noche no le faltaba nada para ser perfecta. Quienes llegaron no lo hicieron para seguir una moda o por asistir al evento más importante de la ciudad. Lo hicieron porque su sueño era ver a Gustavo en pleno, porque querían que se les llenara de orgullo el pecho al escuchar sus canciones favoritas.

A Ricardo le cambia la cara cuando recuerda el momento. Debió esperar mucho para que se presentaran, pues al parecer por un percance con los instrumentos la banda no se presentó la hora indicada. De hecho, muchos se fueron antes de verlos en tarima porque entre los asistentes se rumoró que los argentinos ya no se presentarían. Los que se quedaron, esperaron hasta la media noche para disfrutar el espectáculo y en ese momento fue cuando todo valió la pena.

“Recuerdo que tuvimos que esperar muchísimo, pero en el momento en que salieron fue una emoción muy grande. De Soda Stereo solo sabíamos lo que se veía en televisión y cuando los vi me di cuenta que eran mucho más. El escenario era perfecto, con una iluminación y un sonido que no habíamos visto en esta ciudad. Y qué decir del virtuosismo de Cerati con esa guitarra, era algo increíble de ver”, describe.

Fue una presentación de más de dos horas donde los bumangueses pudieron gritar a todo pulmón lo más grande de Soda. Desde Juegos de Seducción, hasta Primavera Cero y Hombre al agua, sin duda un repertorio inmejorable. De hecho, sobre esta última canción quedará para siempre el recuerdo de Gustavo Cerati tomando un sorbo de agua (o aguardiardiente) y brindando esa noche con las palabras “agüita para Bucaramanga”.

“Fue hace mucho tiempo pero aún lo recuerdo como una de las mejores presentaciones, sino la mejor, que haya pasado por esta ciudad, y como en ese entonces no teníamos la facilidad de los celulares que encontramos hoy en día, de esa noche no me quedó ni una foto. Yo no entiendo por qué asistió tan poca gente ese día, pero estábamos los que éramos. No hizo falta nada más”.


Recorte del periódico Vanguardia Liberal.

¿Qué te pareció este contenido?