Foto cortesía de Andrés Ramírez

"Mi padre era el Titán": Andrés Ramírez

Andrés, hijo Elkin Ramírez, quien por 33 años lideró la banda Kraken, compartió con nosotros algunos recuerdos de su padre. 

A muchos Elkin Ramírez nos dejó valiosas lecciones para la vida, su tenacidad, su perserevancia y la pasión con la que llevó la bandera del rock nacional a muchos ricones del mundo hizo que el líder de Kraken se convirtiera en una leyenda. 

Pero además de su canciones, Andrés Ramírez es el más grande legado que dejó el Titán. Andrés es actor de teatro y en la actualidad es el director artístico de Kraken, proyecto con el que espera mantener vigente el sueño por el que su padre se desvivió. 

“Tenía aproximadamente 10 u 11 años, cuando me paré sólo en la mitad del Teatro Metropolitano. Creo que esa es una de las imágenes que hizo que años más tarde yo me convirtiera en actor de teatro” recuerda Andrés.

En Radiónica tuvimos la oportunidad de hablar con él acerca de la relación que tuvo con su padre y de lo que significó para él ser hijo de una figura tan importante para el rock latinoamericano. 

¿Cómo era Elkin Ramírez cómo padre?

Mi padre era un padre muy cariñoso. Digamos que siempre sentí esa diferencia entre los papás de mis amigos y mi papá, porque yo veía que los papás de mis amigos no eran con sus hijos tan expresivos, mientras mi papa siempre fue muy expresivo, nunca temía decir: “hijo te amo”, “te extraño”, “te quiero”, “creo en ti”, y esa relación se fue forjando.

Obviamente cuando eres niño es distinto porque es sólo el papá con el que te diviertes y sonríes y pasas chévere porque te lleva a los conciertos y eso, pero cuando ya eres grande empiezas a formar una relación que trasciende y se convierte en una  amistad, una compincheria, un trabajo en equipo.

Nuestra relación pasó por muchos momentos como esos; primero un padre que enseña a su hijo, lo acompaña y se divierte con él, luego ya nos fuimos volviendo más compinches y llegamos hasta a trabajar juntos. Yo llegue a trabajar para Kraken varias veces y realmente es una historia de compañerismo, de amor muy fuerte, muy grande.

Yo no sólo perdí un padre sino que perdí a un amigo muy entrañable que extraño cada día de mi vida. Entonces lo recuerdo como un padre muy cariñoso que siempre me impulso a que creyera en mí mismo, a que creyera en mi proyecto de vida, a que quisiera quien yo quiero ser y al no tenerle miedo a transformarme en ese proceso.

¿Cómo fue la primera vez que viste a tu papá en concierto?

La primera vez yo estaba muy pequeño, no recuerdo específicamente esa primera vez, recuerdo mucho más la anécdota de cuando estábamos grabando Kraken V (1995), yo tenía aproximadamente 9 o 10  años y lo acompañé a Discos Fuentes a grabar.

Él en un momento se me acercó y me dijo que iban a cantar con un coro de niños, que si yo quería cantar en ese coro, yo me sorprendí porque yo no tenía ni idea que yo podía cantar, e incluso le dije: “Papá yo no canto” y él me dijo: “No, tú cantas muy bonito yo te he escuchado”. Obviamente me había escuchado cantar porque siempre he sido fanático de los musicales y me encerraba a ver películas musicales en mi cuarto y  cantaba hasta que me aprendía las coreografías y demás. 

Entonces esa primera vez que él me dijo que podía cantar con él es el recuerdo más impactante que tengo de cuando era pequeño. Los primeros conciertos básicamente los recuerdo como un paseo, pasaba delicioso, en carretera, comiendo, cuidado por todos sus amigos, los miembros de la banda. 

¿Qué significó haber hecho parte de uno de los discos más importantes del rock colombiano como lo es el Kraken V (1995)? ¿Qué sucedió después?

Después de haber hecho la grabación de Kraken V (1995), en donde yo canté en los coros de la canción Símbolo de la Huella, él me invitó a que hiciera parte del concierto que se iba a hacer en el Teatro Metropolitano, era la primera vez que yo pisaba un teatro, la primera vez que yo me paraba frente a un montón de personas y estaba bastante entusiasmado por eso, sin embargo, no había alcanzado a  dimensionar de que se trataba.

Pues ese momento de mi vida sería definitivo, tan definitivo que influyó en la decisión de lo que soy hoy: actor.

Recuerdo que cuando fuimos al Teatro Metropolitano para cantar en vivo en el show que se preparó para el lanzamiento de ese álbum, íbamos pasando por la parte trasera del teatro el cual estaba completamente desnudo, tenía todas las tramoyas arriba, los telones y yo iba detrás de mi papá. Mi papá siguió y yo por alguna razón me sentí en un espacio tan grande que lo que hice fue girar desde la parte de atrás del teatro y ver todo ese mar de sillas rojas del Teatro Metropolitano de Medellín.

Ese momento impacto muchísimo mi vida, no había público todavía, no tengo la imagen de cuando estaba lleno el teatro sino de cuando estaba vacío. Yo sentí que pertenecía a ese lugar específicamente, y creo que todo tiene que ver con esa sensación; creo que cada vez que me monto a un escenario la sensación que recuerdo, es esa que tuve cuando tenía aproximadamente 10 u 11 años, cuando me paré solo en la mitad del Teatro Metropolitano.

¿Qué te pareció este contenido?

1 comentario

Para comentar debe Registrarse

Enviar
Imagen de CHAROL SARAY GUALTEROS BOLAÑOS
CHAROL SARAY
Es una buena nota. Sin embargo, es necesario poner tildes a muchos verbos. Gracias