“Mandinga times”: el regreso musical de Rita Indiana

Después de 10 años la artista dominicana sorprende con nuevo álbum.

En el universo musical conocimos a Rita Indiana en el año 2010, para entonces estaba junto a su banda Los Misterios y nos presentó “El Juidero”, un álbum con 12 canciones en las que Rita, a través de sonidos rock, blues y tropicales latinos, contó historias de las múltiples realidades de Latinoamérica. Una exploración musical de la que Rita no esperaba el éxito que le representó su incursión en la música, y quizá fue por todo lo que pasó con ese álbum que Rita decidió dar un paso al costado, alejarse de la música y continuar en el universo literario. 

Sin embargo, en el año 2017 el contexto social y político llevó a que Rita rompiera su promesa de no volver a la música: “No podía quedarme callada, tenía que decir algo por un canal más inmediato que la literatura”. Y así llegó “El castigador”, una canción que continuó con la esencia musical de Rita Indiana, pero era un chévere pensar en voz alta que obedecía a la realidad inmediata, Rita no se comprometió a nada más musicalmente hablando, la literatura seguiría siendo su camino artístico.

 

 

Pero el 2020 fue el año elegido para regresar como todos la esperábamos, con su tropicalismo musica cargado de críticas y reflexiones sobre el mundo.

En Tardes Radiónica hablamos con la dominicana sobre su nuevo álbum, “Mandinga Times” (2020):

 

¿Qué ha pasado con Rita Indiana en todo este tiempo? ¿Qué te motivó a regresar a la música?

En el Caribe dicen que uno no debe escupir para arriba (risas). Estaba segura de que no iba a volver a la música y dije cosas bastante estúpidas como que no volvería ni por un millón de dólares y acá estoy por mucho menos de un millón (risas). Fue el momento, el momento demandaba hacer cosas más directas, más rápidas, de más rápido consumo, de más rápida distribución y también de transmitir las energías de la forma en que lo hace la música, que es algo que la novela no tiene. Nos metimos al estudio y sacamos el disco. 

 

“Mandinga” hace referencia a un diablillo, a alguien que es muy festivo, muy carnavalero ¿si va hacia allá? ¿De dónde viene el “Mandinga”?.   

Mandinga es una palabra que vive en muchos países de Latinoamérica, existen muchos barrios, pueblos, playas en toda Latinoamérica que tienen ese nombre. Es una etnia de África que llegó a América durante la trata esclavista, pero lo interesante es que la palabra ha sobrevivido en muchos países con distintos significados y todos son para demonizar a ciertas minorías, como los homosexuales, los negros, gente que practica religiones que no son cristianas, me parece interesante una palabra que demoniza pero que tiene una historia tan interesante como la colonia y la esclavitud.

Era perfecta para hablar de los tiempos que vivimos y todo lo que estamos sobreviviendo en vez de viviendo, y todas ellas son producto de ese estado colonial en el que permanecemos de muchas formas. Son los tiempos de Mandinga, son muchas cosas y ella o él o ellos es un ser nominario, monstruoso, mitad alienígena mitad criatura de mar, mitad ángel caído, es una combinación de cosas como es la misma música que hago. 

 

Sabemos de tu gran voz a través de la literatura con libros como “Papi”, “Nombres y animales”, “La estrategia de chochueca”... por eso quisiéramos saber ¿cómo haces esa diferencia entre escribir un texto o escribir una canción? 

Con la música es mucho más convulso el proceso. Ahora mismo puedo escribir una canción muy rápido, no me toma más de un día, máximo dos días, es algo bien espontáneo, no es de mucho pensar y trabajar, sobre todo porque yo trabajo mucha versión libre, entonces la rima te da una estructura y así es más fácil improvisar o escribir a partir de esa sonoridad.

En la novela, en mi caso, que son más ensayos ficcionados, toma más tiempo porque hay que investigar, entrevistar, hay que crear los personajes para que la gente se los crea, entonces hay que dedicarle más tiempo y son casi 300 páginas, no es solo una página de versos rimados. Entonces esto me toma mucho más tiempo y un estado mental muy diferente, uno más tranquilo y contemplativo que cuando estoy haciendo música. 

 

En este momento están apareciendo canciones en diferentes géneros que tienen como objetivo contar lo que está pasando en Latinoamérica. ¿Tus canciones tienen esta misma finalidad? 

Yo creo que estamos viviéndolo de manera forzosa, hay cosas que hemos empezado a ver de forma más crítica o urgente a partir de la pandemia y de los últimos dos o tres años. En Puerto Rico vivimos un huracán en 2017 del que no nos hemos recuperado, estas cosas de cambio climático ya nos empiezan a afectar. Quiero ser optimista y decir que le voy al equipo de la raza humana, pero estamos en aprietos, entonces tenemos que empezar a legislar de una forma más urgente, a modificar nuestras conductas alrededor del consumo de plástico, etc. sin hablar de nuestros derechos civiles y lo atrasados que estamos en la mayor parte del planeta. Quiero estar optimista y dar un empujoncito de empatía y de ganas de hacer las cosas distintas. 

 

Seguro cuando iniciaste el “Mandinga Times” no imaginaste lanzarlo en medio de una pandemia pero, ¿todo lo que está pasando en el mundo ha servido de inspiración para Rita Indiana y nueva música?

Sí, probablemente viene otro disco pronto. Estoy trabajando ciertas ideas que surgieron en este disco y quiero profundizar sobre ellas, tal vez algo más ligado a un híbrido entre la novela y el disco, ¿cómo sería eso? y ¿cómo lograr que esos dos caminos se encuentren?, ese es el reto, vamos a ver si lo logro. 

 

Mirando un poco para atrás y revisando momentos como el del “Juidero” (2010) y el “Mandinga times” (2020) ¿Ha cambiado algo de Rita en la forma de realización o de escritura? ¿Qué es lo más distante entre ese 2010 y este 2020?

Ahora soy menos inocente, más crítica y entre los discos está la diferencia. El “Juidero” era un disco de banda, muy espontáneo, de tocadera en pequeños cafés, pequeños lugares en República Dominicana, y "Mandinga Times" es de estudio. Entonces hay una madurez en torno a la composición y al proyecto como uno de laboratorio que tiene que ver con mi maduración como madre, mujer, artista y como todo, eso está ahí y se nota. 

 

En “Como un dragón” causa curiosidad el coro: “como un dragón de Game Of Thrones”...  Interesante hablar de esos consumos ¿qué estás viendo? series, películas, libros... ¿Qué recomiendas?

Consumo muchas series de televisión y ahora en la pandemia creo que tengo un problema de adicción a los streaming services (risas). Recomiendo series como “Atlanta” que es de Childish Gambino, la escribe y creo que la dirige. “The handmaid’s tale” es como un manifiesto feminista hermoso. Últimamente vi “Ratched” que es como una telenovela netflixiana con un personaje que sacaron de “One flew over the Cuckoo’s Nest”, entonces crearon esta serie sobre el pasado de la enfermera. Veo mucho ánime con mis hijos, animaciones de Cartoon Network que me encantan. Escucho música de todo tipo, pero consumo muchas series porque ahora mismo es lo que está en la vanguardia. 

 

¿Qué música estás escuchando? ¿Qué recomiendas?

Me encontraste en un lugar muy oscuro (risas). Estoy escuchando Bathory, Sodom, Metallica. Esta semana he estado en regresión total a los 12 años. También he escuchado Burzum, un montón de cosas precursoras del black metal. Si tienen estómago se las recomiendo.   

 

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