Black Midi: un sonido caótico y festivo

Hablamos con Morgan Simpson, baterista de la banda, sobre el último trabajo discográfico 'Cavalcade'.

Después del espectacular éxito de Schlagenheim (2019), un álbum cargado de energía y experimentación de los límites del post-punk, la banda londinense ha decidido hacerlo de nuevo, pero en otra dirección completamente diferente. Con Cavalcade (2021) va aún más lejos, la banda se sumerge en un caos total a medida que avanzan hacia las tendencias más progresivas, de fusión y jam.

Con este álbum, que algunos han descrito como una experiencia auditiva desorientadora, Black Midi opta por desafiarse a sí mismo en ocho canciones intencionalmente sobresaturadas y diseñadas para desequilibrar a los oyentes. Una apuesta arriesgada que confirma que lo suyo no es posar de rebeldes.

Hablamos con su baterista Morgan Simpson acerca de este nuevo álbum y el presente de una de las bandas más intrigantes de la última década

Vamos a empezar por el principio, ¿qué es lo que más le gusta de este álbum?

Creo que lo que más me gusta es la cantidad de colores y tonos extra de este disco. Si tuviera que describir el primer disco diría que es muy parecido a un tornillo de banco, es decir, con tonos y colores como negro, blanco, gris, marrón, algo así. Y creo que este segundo disco tiene una variedad de colores mucho más amplia, tiene rojos, azules, rosas, etc. Además, se siente mucho más alegre, como una celebración.

Es genial que hable de esos colores ya que fueron como una especie de reinicio, como una forma de apartarse de lo que estabas haciendo. El álbum va completamente en otra dirección, ¿qué sucedió? ¿Qué lo hizo tomar esta decisión de querer ir de una manera diferente?

Desde los inicios de la banda estábamos convencidos de que queríamos tratar de mantener las cosas en movimiento y cambiar tanto como fuera posible. Así que este disco fue hecho para nosotros, fue como, bueno, estamos haciendo lo que dijimos que haríamos. Y sí, por supuesto, el COVID afectó eso y significó que no podíamos vernos y escribir en una habitación, como habíamos hecho hasta ese momento, lo que significa que el proceso de composición de algunas de las canciones del disco fue diferente. Las canciones fueron escritas únicamente por alguien en la banda, luego se llevaron al resto del grupo y luego se desarrollaron. Así que sí, el COVID jugó un gran gran factor, pero creo que íbamos en esa dirección de todos modos, solo que el contexto aceleró ese proceso.

Morgan, en algunas entrevistas habla del primer álbum como si lo estuviese dejando atrás. ¿Le teme a la publicidad en torno a ese álbum? ¿Tiene que ver algo con el momento por el que pasaba la banda?

Para nada. Creo que cuando sacamos el álbum teníamos 20 años. Mi punto es que todos éramos muy jóvenes, tuvimos la oportunidad de sacar un disco, jamás pensamos en lanzar algo con un sello, como Rough Trade, y recibir el reconocimiento y la aclamación que tuvo. No podemos quejarnos, la exageración es una cosa y no puedes controlar eso. Y creo que eso es lo principal: al estar en una posición como esta, tienes que entender que no puedes controlar lo que dice la gente. Y al final del día, si a la gente realmente le gusta lo que haces, ¿qué hay que decir? Entonces, sí, no temo, es lo que es. Y estoy muy agradecido.

Está ahora en una banda muy completa. Usted mismo ha mencionado que en una banda tan grande como en la que está ahora, existen y habitan muchos instrumentos y caminos…

Yo, supongo que estaba en el fondo de nuestras mentes el tener más instrumentos. Bueno, para ser honesto, creo que cuando estábamos en el estudio, no pensábamos en cómo sonaría en vivo. Estábamos completamente inmersos en tratar de crear el mejor álbum que pudiéramos.

Y parte de eso se debió a que, ya sabes, no había ningún concierto en el que pensar. Y creo que realmente intentamos aceptar eso. Pero sí, creo que lo hemos hecho, creo que ahora solo tenemos un montón de opciones porque hasta ahora, Jody, Cameron y yo hemos tocado en algunos shows como trío. Hemos hecho algunos shows con ese trío más Seth y Katie.

Seth es nuestro teclista y Katie es saxofonista, ambos tocaron en el disco y también podemos hacer shows con una configuración más grande. Así que ahora solo significa que tenemos esas opciones en lugar de simplemente ser una alineación establecida. 

El primer álbum se sintió como un álbum sin reglas. Y este parece romper esa regla, es más estructurado, aunque no deja de ser ecléctico. Como decía ahora, tenían un objetivo en particular, ¿cómo sabían qué dirección ir tomando?

Sí, creo que definitivamente teníamos una idea de qué tipo de dirección queríamos tomar, pero hasta que realmente no lo estás creando en el estudio, no sabes lo que está pasando. 

Al final de 2019 estábamos girando y tocando el álbum anterior. No voy a hablar por los otros muchachos, pero ya sabes, tocar en tantos shows es increíble y viajar y ver el mundo es estupendo, pero creo que la desventaja de eso es que puede ser muy fácil meterse en la ruta de simplemente tocar las mismas canciones que tú mismo escribiste. Pero se sienten realmente obsoletas porque las estás tocando cuatro o cinco noches en una semana.

Y creo que con la música del primer disco, no había mucho alcance. Mientras que ahora con esta nueva música, hay mucho más alcance en términos de lo que podemos hacer. Definitivamente estábamos siendo conscientes de la dirección en la que queríamos se encaminara el grupo con seguridad.

Hablando de esa dirección, también cambian de productor. ¿Cómo eligieron a su productor esta vez? ¿Con base a lo que ya había escrito o en base a la dirección que tenían en mente?

Pienso que tenía que ver con la dirección en la que nos dirigimos y el material que se escribió en ese momento, ya que uno de los objetivos que teníamos era sumergirnos en una especie de alta fidelidad. Algo así como realizar grabaciones de jazz de nivel ECM donde suena como si estuvieras dentro de la habitación, y mezclar eso, con sonidos súper caóticos, como Frank Zapparesque. Queríamos combinar esos dos mundos, entonces, elegimos a John porque nos lo recomendaron. Había producido un disco de una banda llamada Lancom, que era de Dublín y las grabaciones que tienen son realmente geniales, suenan muy naturales y suenan realmente buenas.

Y eso fue definitivamente un factor, además de la relación que creamos a partir de una videollamada, ya que nunca lo habíamos conocido en persona hasta que estuvimos en Dublín. 

Acerca de los videos, que son bastante sorprendentes, ¿con quién trabajaron? 

Ese video fue hecho por alguien llamado Gustav Whole Holton Ness, un director y cineasta que nos recomendó una amiga ya que su trabajo era realmente genial. Así que, decidimos dejarle ese trabajo a la persona que realmente sabía lo que estaba haciendo, es decir, si nosotros como músicos tenemos una idea, pero él es director y cineasta así que,dejémoslo hacer lo que mejor sabe hacer. Ya sabes, dicen que demasiados cocineros pueden estropear el caldo. Así que sí, esta vez, fue como si hubiera hecho lo suyo y salió muy muy bien.

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