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Deporte y salud mental: el gran desafío de los atletas

Cada día que pasa se conocen casos nuevos de atletas que sufren trastornos emocionales ¿Qué tanta importancia se le da a este tema?

El pasado 5 de marzo, el deporte sudamericano sufrió una sacudida como pocas: el jugador uruguayo de Godoy Cruz, equipo de fútbol argentino, Santiago ‘Morro’ García, decidió quitarse la vida tras encontrarse en un profundo estado de depresión. No hace mucho, el reconocido ciclista Tom Dumolin se retiró de la actividad para replantear aspectos de su vida, y el ex futbolista francés Thierry Henry, hastiado, dio de baja todas sus redes sociales por las pocas garantías que ofrecen las plataformas para controlar comentarios anónimos de carácter ofensivos y racistas, y que van contra la integridad del deportista.

Reconocimiento, dinero, estabilidad laboral, son algunos de los comunes denominadores en la vida de un atleta profesional.  Sin embargo también hay un desgaste que va más allá de lo deportivo. El pensamiento colectivo lleva a concluir que al ser personajes públicos, están sujetos a una sobreexposición que los obliga a proteger o restringir sus posts, pensamientos, reflexiones y acciones para evitar repercusiones que trasciendan al mundo del deporte.

Lo cierto es que son seres humanos que eligen una opción de vida a través del deporte profesional, con lo cual se someten necesariamente a una exigencia que va más allá de la atlética ¿Qué tanta atención le ponen entidades, formadores, entrenadores, familiares, periodistas y público en general a la salud mental del deportista?

Gustavo Rodríguez, psicólogo del deporte, reconoce lo poco que se ha hecho sobre este campo: “Es una de las condiciones menos atendidas a nivel poblacional en Colombia. Hay muchos prejuicios e imaginarios que se han creado sobre el tema”.

Habitualmente se trabaja, por ejemplo, la gestión de la derrota deportiva como una conducta frecuente de la cual deben reponerse los atletas para continuar adelante y seguir siendo competitivos. Y es allí, tal vez, donde radica uno de los aspectos fundamentales a analizar: los resultados. 

Equipos, federaciones, entrenadores, directivos, la afición, la prensa y el público en general exigen al deportista o al equipo, títulos, victorias, records, y trofeos, dejando de lado sus emociones: “a veces le damos la espalda al bienestar del deportista”, complementa el Dr. Rodríguez

Recientemente Nairo Quintana habló con medios de comunicación sobre el tema. En declaraciones a El Tiempo, el corredor del Arkea Samsic manifestó lo siguiente: “Son muchos años y hay cabezas que soportan y otras que no. Hay gente que siempre está adelante sufriendo por hacer los números, por sumar o por restar y se cohíbe de muchas cosas. La cabeza llega a un momento que no va más.  Aunque se tengan todas las virtudes del mundo en el ciclismo volver a arrancar es muy difícil”.

Grandes estructuras deportivas cuentan con un departamento médico complementado por psicólogos, pero en muchos casos esto no es así. Y el estigma por acudir a un psicólogo, existe. El deportista aguanta en silencio, con la percepción de que si van a un especialista en salud mental, los señalan como débiles o locos.

Redes sociales: El “jugador número 12”

De acuerdo al Dr. Gustavo Rodríguez, las redes sociales no constituyen en sí una amenaza a la salud mental de los deportistas: “Hay un interés y una atracción por estar en contacto con el mundo digital. En la medida en que se pueda dar una dosificación ideal, puede ser un mecanismo para distensionar las presiones”.

Sin embargo, y gracias a las redes sociales, el público adquirió una cercanía que hace una década atrás era difícil de imaginar, tomando de paso un protagonismo que puede llegar a influir en el desempeño y comportamiento del atleta, más si éste pasa por una etapa particular en su vida personal. 

De momento las plataformas digitales han enfocado sus esfuerzos en "controlar" las denominadas fake news. Sin embargo en temas como agresiones y opiniones ofensivas propias del racismo y la xenofobia por ejemplo, el tema adquirió un efecto “bola de nieve” difícil de controlar. Pasó de ser una herramienta de interacción a ser un elemento de agresión gracias a perfiles falsos.

Pese a que varios de los principales eventos deportivos a nivel mundial se disputan a puerta cerrada y sin presencia de público en las tribunas, ataques de todo tipo aún persisten sin que haya unas reglas claras de juego para evitar que esto suceda.

Pedagogía como herramienta de solución    

“Tenemos que hablar desde edades más tempranas acerca de las emociones, los afectos, y cómo el cuerpo humano reacciona a diversas situaciones”, dice Gustavo Rodríguez, psicólogo del deporte, sobre cómo encarar problemas de salud mental en el deportista. 

Esto significa, además, que un deportista no necesariamente debe acudir a un especialista en salud mental cuando las cosas no estén bien, sino también en momentos de estabilidad y tranquilidad, y de esta manera “brindarles espacios para el diálogo permanente”. Esto es, en últimas, enseñarle al deportista para qué sirve, en realidad, la psicología.

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