Leonardo Muñoz sobre la cultura caribeña, la memoria y las letras

Hablamos con el magueño soñador que se convirtió en el onceavo ganador del Premio de literatura Infantil El Barco de Vapor.

Leonardo Muñoz es un hombre de Magangué, Bolívar que ama las palabras y que desde niño se prometió a sí mismo convertirse en un gran escritor. Desde entonces lo único que ha hecho a lo largo de su vida es luchar por cumplir esa promesa que algun dia se hizo, encontrando cómplices en bibliotecas, teatros y lugares inesperados.

A él le encanta escribir, es un hombre que todavíaa no ha aprendido a vivir la vida sin soñar; redacta, compone y anota todo lo que ve e imagina en el día a día. “Desde niño siempre he estado inquieto por las historias; recuerdo que yo iba mucho a la Biblioteca Municipal de Magangué despues del colegio, para leer sobre esas historias onomásticas del mundo, las cuales crearon en mí esa curiosidad y esas ganas de seguir escribiendo y leyendo novelas que te llevarían a vivir en otra realidad”, nos cuenta Leonardo.

Un 30 de mayo de 1431 murió Juana de Arco y un 30 de mayo de 1967 fue publicada la obra de Gabriel García Marquez, 100 años de Soledad. 536 años de diferencia que marcaron hito en una misma fecha y que hicieron que Leonardo Muñoz se inspirara por las letras, “mis primeras historias trataban de darle voz a la naturaleza y a las flores pero siempre pensando en escribir para aquellos que aman las historias, sean niños o sean adultos”, dice.

Para Leonardo la distancia ha sido un motivo que lo ha llevado a escribir sobre su tierra linda, soleada y calurosa. “Desde hace 14 años estoy por fuera de Magangué y lo que he hecho durante todo este tiempo es escribir cuentos con clima caliente; es una manera de vivir con aquello que se anhela y se extraña dándole otra mirada a las cosas que me rodean y de lo que significa Magangué para mí”.

¿Han escuchado hablar del Dulce de Caballito? Es un dulce tradicional caribeño hecho de papaya verde, agua, azucar y canela característico de esta región. El mismo se puede encontrar en las calles de la costa ya sea en un puesto ambulante o en la taza de una palenquera, a su vez, también es el nombre de la novela con la que Leonardo ganó el decimo primer Premio de Literatura Infantil y Juvenil El Barco de Vapor 2018 en la ciudad de Bogotá.

La novela escrita por el magueño narra los pasos de la receta de este tradicional dulce por distintos capítulos en los que un niño llamado Leonardo que vive con su abuela en el puerto de Magangué, crea un Dulce de Caballito para que ella vuelva a recordar los momentos más bellos de su vida, puesto que ha empezado a perder la memoria y con ella sus más profundos recuerdos.

La memoria y la gastronomía caribeña es la base fundamental de su relato; él ama recordar las épocas en las que corría, comía y se divierta en las calles de su calurosa Magangué. “Dulce de caballito es un homenaje a la relación que existe entre los niños y sus abuelos, es esa relación en la que siempre hay una complejidad y un nivel de asombro. En este cuento hago referencia a mi amor por la culinaria caribeña, a sus sabores, sus texturas y colores”, cuenta Leonardo.

Ganarse el XI Premio de Literatura Infantil y Juvenil El Barco de Vapor ha sido uno de esos sueños que Leonardo cataloga como hechos realidad, es una meta cumplida que lo motiva a seguir escribiendo sobre su tierra querida.

“Es para mí una gran alegría porque es una manera de encontrarme con mis lectores por medio de mis palabras, porque conocen de mi tierra y crean su propia experiencia a partir de este tejido que he hecho con palabras”, afirma.

Pedro Badrán Padaui, Teófilo Quintero de Fex, Justino Narváez Baldovino y Rogelio España Vera, por mencionar algunos, son los nombres de poetas, escritores, y personajes interesantes de la cultura costeña que han surgido de la ciudad bolivarense y a los que se suma, hoy por hoy, Leonardo de Jesús Muñóz Urueta.

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