Reseña: Loving Pablo (2018)

'Escobar, la traición' llega a salas de cine colombianas el 25 de octubre.

Desde el 2015, Netflix, la gigante del cine y la televisión digital, popularizó con una producción de altísima calidad (Narcos) la historia del narcotraficante colombiano con mayor exposición mediática en los últimos años. Pues bien, además de esa serie que llegó tiempo después de la producida por Caracol Televisión (El patrón del Mal), Escobar Films (España) y B2Y (Bulgaria) hicieron una película en Colombia llamada Loving Pablo (2018) basada en el libro Amando a Pablo, odiando a Escobar (2007) de Virginia Vallejo (la periodista y presentadora de televisión que fue amante de Escobar entre 1982 y 1987). 

La película, rodada en tres ciudades colombianas (Bogotá, Medellín y Girardot) y en alrededor de 100 locaciones adicionales, es protagonizada por los oscarizados Javier Bardem (No es país para viejos, Biutiful) y Penélope Cruz (Piratas del Caribe, Vicky Cristina Barcelona) interpretando al narco Pablo Escobar y a su amante Virginia Vallejo. La dirección estuvo a cargo del aclamado director español Fernando León de Aranoa (Los Lunes al Sol) y en Colombia los servicios de producción estuvieron en manos de la compañía Dynamo, quien contrató a más de 300 profesionales y técnicos, 115 actores y 2500 extras de nuestro país.

Julieth Restrepo, Fredy Yate, Ricardo Niño, David Valencia, Quique Mendoza, Luis Hoyos, Simón Rivera, Carlos Manuel Vesga y Juan Sebastián Calero, entre otros, son algunos de los actores colombianos que hacen parte del elenco de Loving Pablo (2018).

Cuando salió a la luz la noticia del rodaje de la película nos cuestionábamos por si acaso se podría esperar que Loving Pablo no ensalzara la imagen de un personaje que tanto daño hizo a nuestro país y que aún sigue replicando la imagen de una Colombia violenta e ilícita en el mundo; y además de la historia que desde el principio tuvo como premisa narrar el ascenso y caída del narcotraficante y su relación con la periodista Virginia Vallejo, nos inquietaba bastante la decisión de narrarla en inglés y no en su idioma original, que si bien es la lengua nativa de quien la dirige y la protagonizan, el acento y los modismos de la región de Antioquia evidentemente representarían unos retos muy grandes en cuanto a la caracterización de los personajes. 

Loving Pablo (2018) ni siquiera logra enaltecer la imagen del narcotraficante, tampoco logra aportarle nada a la historia que tantas veces nos han contado. La historia de Pablo y Vallejo no tiene un tinte romántico ni dramático, no hay nada en ello que logre persuadir al espectador, nada más allá de la espectacularidad de una historia que parece ficticia pero que fue real, la del narcoterrorista, criminal y político colombiano, fundador y máximo líder del Cartel de Medellín. 

Si bien el trabajo actoral es de destacar y Bardem y Cruz hacen su mayor esfuerzo por caracterizar a quienes les corresponde, el inglés fusilado con una burlesca e incipiente introducción de un acento paisa extranjerizado distrae a tal punto que lo esencial pasa a un segundo plano. 

La película lleva un ritmo abrumadoramente acelerado y tiene una cantidad inecesaria de actores, personajes y momentos; si el objetivo de Fernando León de Aranoa era contar la historia de Pablo Escobar y Virginia Vallejo, econtró un mayor atractivo en la historia delictiva y demencial del narcotraficante, por lo que la narrativa a manera de flashback progresivo resulta totalmente innecesaria y poco reveladora. 

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