[Reseña] Somos Calentura de Jorge Navas

El jueves 13 de septiembre llega a las salas de cine una historia que nos pondrá a viajar y a bailar en el pacífico colombiano. ¡Imperdible!

En los lugares más hostiles del planeta suelen encontrarse historias inspiradoras, en especial esas que nos recuerdan que todos y cada uno de los seres humanos estamos hechos de lo mismo, de sueños, de ganas y hasta miedos. Ese miedo a perder o a perdernos que se puede combatir de muchas formas, pero que en Somos Calentura (2018), la más reciente producción de Jorge Navas, se enfrenta con baile y música.

Es clave salir de cualquier espacio físico en el que estén en este momento y viajar hasta el pacífico colombiano, hasta Buenaventura, este puerto marítimo ubicado en el Valle del Cauca que tantos desconocemos pero que refleja a la perfección la belleza y los problemas que conviven en nuestra sociedad. Ese es el escenario en el que sucede esta película colombiana que llega a las salas de cine y que desde su premisa promete hacernos bailar de principio a fin, cosa que logra exitosamente.

Si bien la música es, ha sido y será clave en el cine, en Somos Calentura (2018) es muchos más, es casi un personaje, un narrador que desde sus sonidos y sus pregones van marcando el ritmo de esta película que cuenta la historia de un grupo de amigos bailarines que en medio de la falta de oportunidades, las responsabilidades y los sueños, buscan en la música y el baile la solución a los problemas que atañen su cotidianidad, esto en medio de una peligrosa línea imaginaria que se traza en las calles de su ciudad, en donde la ilegalidad, el narcotráfico y la corrupción pasan casi que de ser una opción a una obligación, dinámicas que pocas salidas dejan.

La música es el elemento más destacado de esta película, pues según lo ha contado Jorge Navas fue la inquietud que sembró en su cabeza la idea de esta historia, además porque tras una adecuada curaduría de Iván Benavides y un aporte invaluable de Rocca, esta cinta se percibe casi como un musical y permite hacernos a una idea acerca de la fuerza de la música urbana del pacífico en las voces de proyectos de diversas latitudes del país como Chocquibtown, Crew Peligrosos, Profetas, El Freaky, Rancho Aparte, Herencia de Timbiquí, Cybertronics, Junior JeinBomby, por solo mencionar algunos. 

De igual manera, la película deja en evidencia la realidad de esta zona del país, el abandono del Estado y el poder de quienes trafican, deciden y controlan cada movimiento de una región clave como esta, es así como Somos Calentura nos presenta casi que a manera de radiografía nuestra nación, con problemas severos de desigualdad y corrupción, pero con un valor humano, valiente y pujante que suele primar sobre ambientes adversos. Hay que destacar que en esta cinta participan más de 1.800 extras locales, incluídos todos en los créditos, quienes pudieron tener contacto de cerca con el cine, una experiencia seguro maravillosa y nueva para la mayoría. 

Las actuaciones son la arista más débil de esta producción, porque aunque si bien la intención incial es usar actores naturales ha enrriquecido el proceso y el resultado final, donde brillan los personajes principales quienes parecieran estar interpretando sus vidas mismas, algunos personajes secundarios impiden que los diálogos puedan darle peso a la historia, pues las interpretaciones son limitadas y algunas como las de los extranjeros se ven forzadas y poco fluidas. 

Somos Calentura (2018) es una película para disfrutar y bailar sentados en la sala de cine, es la oportunidad de acercarnos a la vida de otros, a las historias de cientos de jóvenes que sueñan con salir adelante a pesar de su contexto social, uno que hace de antagonista y que a la vez hace que de una parte de todo eso que lo integra afloren aspectos tan humanos como la alegría y el sabor. No dejen pasar la oportunidad de disfrutar esta película.

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