[En salas] Mía y el león blanco

Este éxito en taquilla, actualmente en cartelera nacional, busca proteger la naturaleza.

El pasado jueves 10 de enero se estrenó con éxito en las salas de cine del país Mia y el león blanco (2018), una película que pone en evidencia una de las mayores problemáticas ecológicas del momento: la posible extinción de esta variedad de felinos.

El filme, visto por 83,163 espectadores en su fin de semana de estreno, narra la historia de Mía (Daniah De Villiers) una niña de once años que se ve obligada a mudarse a África con sus padres sin imaginar que ese acontecimiento le daría una de sus mayores alegrías. Piensa que su vida será una pesadilla hasta que crea una relación única con un león blanco cachorro llamado Charlie. Luego de crecer juntos durante 3 años, el pequeño león se convierte en un adulto, razón por la cual el padre de Mia decide venderlo. Desesperada, Mia no tiene otra opción que huir con Charlie para ponerlo a salvo en su hábitat natural.

La fundación del Príncipe Alberto II de Mónaco, que se dedica a la protección del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible a escala mundial, tiene como misión sensibilizar tanto al público general como a las autoridades competentes sobre el impacto de las actividades humanas en el entorno natural y fomentar un comportamiento más respetuoso con el medio ambiente. Es por esto que esta organización decidió donar una suma de dinero a la producción de esta película de Gilles de Maistre, nominado al Premio César a la mejor película documental en 2007 por El primer grito (2007), una película que habla sobre el nacimiento de los seres humanos.

La población de leones en áfrica se ha reducido a solo 325 mil ejemplares en los últimos 15 años, una cifra tan preocupante que esta obra busca generar conciencia sobre el problema con Charlie, un león blanco que se encuentra en vía de extinción y figura en la quinta posición del ranking de los 10 animales más caros del mundo.

Leones como Charlie conforman una de las especies más apetecidas por los principales compradores de animales salvajes, que están dispuestos a pagar cualquier tipo de fortuna no sólo por leones blancos sino también por distintas especies del reino animal. Esta variedad de león tiene una mutación poco frecuente en el color de su pelaje, pero famosamente se encuentran en el área de Timbavati, reserva natural de África del sur.

 “Tenemos que hacer que las personas tomen conciencia mediante cualquier herramienta que esté en nuestras manos, como usar las redes sociales. Mia y el leónblanco es una manera excelente de generar conciencia porque es una forma de hablarle a las personas en un medio que ellos entienden, porque vivimos en un mundo que está lleno de malas noticias y las personas tienden a dejar pasar esto de lado. Es un trabajo arduo que requiere de todas las herramientas a nuestra disposición y la educación es clave. Tenemos que estar constantemente enseñando, especialmente alos jóvenes, que son el futuro, que deberíamos luchar más para salvar y proteger a estos animales”, asegura Kevin Richardson, el reconocido encantador de leones encargado de enseñar a la actriz que hace de Mía, Daniah de Villers, a relacionarse con el león, de mantener a todo el equipo a salvo durante el rodaje y, además, de preservar especies en peligro de extinción.

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