La historia de la misteriosa muerte de Bruce Lee

La leyenda del cine falleció a los 32 años de una causa tan extraña que aún no se explica.

Pocas son las celebridades que guardan un espacio tan importante en nuestra memoria. Bruce Lee, el grande de las artes marciales - y del chachachá- es uno de ellos. Su muerte, tan popular como enigmática también lo es. Seguramente su autopsia sea una de las más debatidas de la cultura popular. Y aunque la causa oficial se calificó en su momento como un edema cerebral, la muerte del artista ocurrida el 20 de julio de 1973, sigue siendo misteriosa y despertando rumores. 

Se ha dicho que la mafia china, la mafia italiana, el consumo de drogas, los maestros de kung-fu celosos y hasta una maldición familiar que ha perseguido hasta la tumba a sus descendientes, están detrás de ella. Recordemos que su hijo, el actor Brandon Lee, murió con 28 años en un extraño episodio cuando rodaba El cuervo y le dispararon con una pistola cargada. Tal como ocurrió hace una semana cuando el actor Alec Baldwin, en el set de filmación de la película Rust, disparó un arma de utilería que por error tenía algún tipo de proyectil que infortunadamente cobró la vida de Halyna Hutchins, de 42 años, quien murió en el Hospital de la Universidad de Nuevo México. 

La vida de Bruce Lee fue corta. Falleció con 32 años, por eso la duda y el misterio en torno a su muerte se tomó la mente de sus seguidores que señalan a varios posibles responsables, pero sin tener clara una respuesta definitiva. Algunos señalan a la Triada, una organización mafiosa china, como los responsables de su muerte: Lee se había negado a pagarles dinero a cambio de protección, tal y como era habitual entre los millonarios chinos. 

Marcos Ocaña, quien ha publicado tres libros sobre Bruce Lee considera que la fascinación colectiva hacia Lee proviene de su carácter filosófico. “Su forma de vida zen aspiraba a la perfección y a la honestidad. El famoso ‘be water, my friend’ se refería a que un artista marcial debe ser capaz de adaptarse a cualquier circunstancia, a enfrentarse a alguien más grande, más pequeño, más rápido o a dos personas. Él vivió el racismo en Hollywood y siempre fue capaz de reinventarse e imponerse a estas adversidades gracias a esta filosofía”, afirmó el escritor. 

De acuerdo a Peter Wu, el médico que lo atendió dos meses antes de su muerte tras un ataque de convulsiones afirma que este tenía tan solo 1 % de grasa corporal, cuando el porcentaje recomendado por la Organización Mundial de la Salud es del 10-20 % y que acababa de perder 10 kilos a causa del estrés tras rodar Operación dragón. “Medía 1,71 y pesaba 60 kilos de pura fibra, nervio y perfeccionismo, e insistía en rodar una y otra vez hasta el más mínimo detalle de las peleas en la película”, puntualiza. 

Dos meses después del estreno de este largometraje, el 20 de julio de 1973, Lee falleció. Ese día, el artista estaba trabajando en su siguiente película, Juego de la muerte, por lo que visitó a su coprotagonista, Betty Ting Pei, en su casa de Hong Kong. 

Según la versión oficial de los hechos, a las 07:30 de la noche, Lee se quejó de un intenso dolor de cabeza, así que Ting Pei le dio un analgésico llamado Equagesic recetado por su médico. Este medicamento contenía un relajante muscular que le provocó una alergia inmediata al actor. Su cerebro se hinchó en un 13 %, de 1.400 gramos a 1.575. Bruce Lee fue declarado muerto a las 10:15 de la noche. 45 minutos más tarde el productor y socio del actor, Raymond Chow, publicó un comunicado. En él, Chow aseguró que la estrella había fallecido en su casa acompañado de su mujer. La esposa de Bruce Lee corroboró esta versión y pidió que nadie especulase con el suceso para salvaguardar el respecto hacia la figura de su difunto marido.

“Nadie muere por una pastilla de Equagesic. Ningún analgésico mató a Bruce”, sentenció el médico personal del actor, Donald Langford. ¿Por qué se publicó esta información falsa, entonces? “Debemos entender algo de la cultura china”, explica Langford. “Cuando el cuerpo de Bruce fue introducido en la sala de urgencias, todos los chinos allí presentes se marcharon. No querían verse conectados, o incluso culpados, con la muerte del héroe más popular de Hong Kong”.

Langford dijo que segundos después de la muerte de Lee, los médicos allí presentes se reunieron y alguien les pidió que pasaran por alto el consumo de cannabis en la versión oficial del comunicado, dando así lugar a una hoy famosa frase del doctor R. D. Teare, un experto en drogas que testificó en el juicio.

“El cannabis que encontramos en el estómago de Bruce Lee afectó tanto a su muerte como una taza de té”, dijo Langford. “Sencillamente, querían presentar una explicación socialmente aceptable. Las autoridades de Hong Kong querían evitar la vergüenza: por asombroso que suene, ningún periodista hongkonés ha intentado jamás entrevistarme para hablar sobre Bruce o sobre su muerte”, agregó. 

La condición de ídolo de Bruce Lee que batió tres veces el récord de película más taquillera de la historia con Kárate a muerte en Bangkok (Lo Wei, 1971), Furia oriental (Lo Wei, 1972) y El furor del dragón (Bruce Lee, 1972), llevó a sus médicos a proteger su imagen pública posmortem. “Yo no creo que fuera el medicamento el motivo de la muerte. Creo que tuvo más que ver con el cannabis. Lógicamente no lo puedo demostrar, pero he leído el informe del juicio y cuando empiezas a compararlo con los análisis, la causa apunta en la dirección del cannabis. El primer ataque que tuvo, en mayo, fue por cannabis, pero ahí sí que lo pillaron a tiempo y le llevaron a toda velocidad al hospital. Pero en la segunda ocasión no llegaron”, concluyó Marcos Ocaña.

Para él, la causa de la muerte no es un misterio: se trató de un edema cerebral. “El verdadero misterio es qué causó ese edema cerebral. Porque todas las circunstancias que rodearon la muerte de Bruce fueron rocambolescas: su productor mintió a la prensa al decir que había fallecido en su casa, luego se descubrió que estaba con una actriz, Betty Ting Pei, que había intentado reanimarlo durante nada menos que 10 minutos", explicó Ocaña. En vez de llamar a una ambulancia inmediatamente, dijo, primero llamaron a su socio, quien a continuación telefoneó al médico personal de la actriz. Y cuando por fin contactaron con una ambulancia, no le llevaron al hospital más cercano, sino a uno que se encontraba a media hora. En el juicio posterior le preguntaron al médico por qué no le llevaron al más cercano y dijo que no pensó que tuviera importancia. "El interrogatorio fue como un diálogo de los hermanos Marx”, agregó. 

Hasta Chuck Norris, quien se enfrentó a Lee en El furor del dragón, ofreció su teoría, diciendo que había muerto por culpa de los relajantes musculares que llevaba varios años tomando para poder seguir trabajando a un rendimiento sobrehumano.

Por su parte, su esposa, Linda, con la que tuvo dos hijos, Brandon y Shannon afirmó que Bruce Lee solía confesarle una premonición que le atormentaba: que no iba a vivir ni la mitad de años que su padre, quien murió a los 64, exactamente el doble de edad que tenía Lee el 20 de julio de 1972. La familia de Lee, por su parte, estaba convencida de que habían sido víctimas de una maldición, porque Bruce nació después de la muerte de su hermano mayor y una creencia china advierte que cuando un hombre nace tras la muerte de un hermano debe ser nombrado en femenino. Por eso a Bruce le llamaban en casa con el femenino Sai-Fon (que en español traduce “pequeño fénix”). Como actor, Lee desafió la maldición al adoptar el nombre artístico Xiaoling (“pequeño dragón”).

Así fue como aquel 20 de julio de 1973 murió este hombre, pero nació esta misteriosa y extraña leyenda. Ya sea por causas sobrenaturales o de esta tierra que tenemos debajo nuestra, la muerte de Bruce Lee seguirá buscando una explicación satisfactoria que quizá nunca se resuelva. 

 

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