Nueva música: Angelica Garcia desde Virginia, orgullosa de sus raíces latinas

“A veces en los Estados Unidos piensan que los latinos somos todos iguales.” Hablamos con quien hace nuestra canción de la semana.

Las razones y las circunstancias por las que Angelica llegó a la música no son distintas a la de la gran mayoría de jóvenes artistas, lo particular de su historia son los contextos. Nació en Los Ángeles, California, pero su familia tiene raíces en México y El Salvador. Creció en un hogar donde siempre había música, y recuerda las rancheras que cantaba sin hablar bien español, porque "así me enseñaron a cantar".

La primera vez que se enfrentó a un público fue a los 17 años, y su primer contrato discográfico llegó dos años después; con Warner Records publicó su álbum debut, Medicine for Birds (2016), un trabajo bastante influenciado por su traslado a Richmond, Virginia, sureste de los Estados Unidos: “Ese cambio fue muy grande para nosotros. Hay mucho country en ese disco y es por ello, porque era lo que escuchaba en ese momento, también mi productor, Charlie Peacock (The Civil Wars, Switchfoot), era de Nashville, Tennessee, donde se hace mucho country”.

Medicine for Birds es un álbum de country, rock y blues, con acercamientos al indie. Y en él hay una Angelica segura, de voz flexible, pero sin identidad; el álbum no es del todo fiel a las raíces del country ni a las de Angelica, quien tras publicarlo supo que para su segundo disco quería algo distinto: “No era la música que yo quería cantar. Yo quería escribir algo diferente.”

Luego de publicar Medicine for Birds Angelica dejó Warner y comenzó un nuevo camino de manera independiente. Con el dinero que ganaba trabajando como mesera financiaba sus viajes, sus videos; viajaba poco y se movía entre amigos con pequeñas bandas, proyectos emergentes. Y así se fue forjando Chacha Palace, su segundo álbum, con sencillos como It Don't Hinder Me, Karma The Knife, Jícana, y una Angelica que buscaba superar el distanciamiento con lo latino que le representó llegar a Virginia:

“Algo que me afectó de vivir en Virginia es que a veces es muy difícil encontrar a otros latinos, es claro que hay una tensión y una situación complicada con el tema de los inmigrantes. Solo tengo unos cuatro amigos que me llaman Angélica, los demás me llaman Angelica, y es algo triste, porque es parte de quien soy. Todavía tengo que practicar mucho mi español pero he querido conectarme con mi cultura.”

Guadalupe es el nuevo sencillo de Angelica Garcia, nuevo corte promocional de Chacha Palace (2020), y una canción que representa esa característica suya: “una mezcla de muchas cosas, de diferentes culturas”. 

“Mi historia -como la de muchos de los amigos con los que crecí- está marcada por la vergüenza. Nacimos en Estados Unidos pero tenemos sangre completamente latina. Cuando era chiquita tuve vergüenza de hablar español en la escuela, y muchos de mis amigos tiene una historia así. Pero al crecer me di cuenta de que no debía tener vergüenza de nada. Soy orgullosa de mis raíces latinas y eso es lo que quiero decir: puedo ser una mezcla de las dos culturas y no debo tener vergüenza ni dentro de casa, ni afuera, en el mundo". 

Con Jícana, los sencillos que lo anteceden, y Guadalupe, Angelica Garcia ha revelado al mundo su ser latino, y busca además reconetarse con sus raíces en un momento social y políticamente complejo: "Se trata de no esconderme. Cuando grabé mi primer disco accedí e hice lo que el productor me decía. Con mi nuevo disco quiero contar las historias de mi familia, quiero algo muy personal, y para eso debo dejar de tener miedo".

En Chacha Palace (2020) hay una postura política sobre la migración con la identidad como bandera. Y 'Guadalupe' es el himno con el que Angelica mira para dentro y decide  reconocerse como mujer latina con una carga cultural e histórica repleta de fuguras y ritos. 

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