Deportistas colombianos en el exterior: Es hora del siguiente paso

No es un secreto afirmar que el deporte colombiano vive el mejor momento de su historia a nivel internacional. Gracias a todo esto, la imagen de nuestros deportistas se ha fortalecido, y es hora de que ellos apuesten decididamente por construir país y aportar un poco más.

 

El primer paso es derribar esas barreras entre ellos y sus seguidores. Deben venir con más frecuencia a Colombia. Cierto es que buena parte de su éxito radica en prepararse en el exterior y sus calendarios no dan para ello, pero en ocasiones la percepción que de ellos tenemos es que son figuras inalcanzables, inaccesibles.

Salvo que sea bajo el marco de un evento publicitario, es prácticamente imposible conversar con ellos, así sea brevemente, para elaborar trabajos periodísticos. Evacúan el auditorio por la puerta trasera, rodeados de no propiamente escoltas sino de representantes de marca que les dicen lo que tienen que hacer. Los vemos a través de la pantalla hacer goles, quebrar récords, ganar títulos y paradas mundiales, pero hasta ahí.

Es momento de que aprovechen esa gran imagen que han cultivado y cosechado con esfuerzo para hacer país y dar esperanza a quienes la han perdido. Varios de ellos tienen fundaciones, patrocinan iniciativas y mueven sus redes sociales constantemente, pero todo a distancia, 'a control remoto', no es lo mismo. O acaso ¿cuántos niños, adolescentes y familias en Turbaco, Buenaventura, Boyacá, etc., tienen acceso a Instagram, Twitter o Facebook para siquiera leer sus mensajes promoviendo una vida sana y llena de deporte?

Soluciones: Mejorar los escenarios deportivos en Colombia es fundamental. Ofrecerles garantías a ellos (nuestros deportistas) y a sus entrenadores para que pisen más seguido suelo colombiano y se preparen acá, es una opción. Otra, utilizar con mayor frecuencia herramientas tecnológicas (videoconferencias, por ejemplo) en zonas marginales y que puedan tener una comunicación directa y efectiva con el público que semana tras semana disfruta con sus hazañas. Una aún más difícil, pero posible: Evitar exclusividad, ser de otros. Dejar ‘un pequeño porcentaje’ para que puedan sacar provecho de su propio nombre y tener cierta libertad. 

Nairo Quintana, James Rodríguez, Catherine Ibargüen, Juan Guillermo Cuadrado, etc. Grandes embajadores. Ojalá vengan un poco más seguido, se dejen ver más. Los necesitamos. Tal vez ellos quieran, pero el entorno –patrocinadores- no se los permite, al menos como quisieran. Es momento de dar el siguiente paso, que aún en actividad, dejen de ser la imagen nuestra en el exterior. Mejor que lo sean en función de su gente. Por un día al menos.

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