Halloween y punk: así se vivió el concierto de The Offspring y Bad Religion

¡Las almas quedaron purificadas! El punk y el halloween se unieron en una celebración con guitarras estridentes y muchos pogos.

El 31 de octubre de 2019 quedará en la memoria de muchos fanáticos de este estridente género, quienes por partida doble lograron celebrar una de las fiestas más queridas del año. El teatro Royal Center congregó con lleno total a 4500 personas, quienes pudieron apreciar las presentaciones de Bad Religion y The Offspring, una dupla de leyendas californianas que se mantiene frente al paso de los años y los contrastantes cambios de la industria musical.

Pese a que fue noche de brujas, donde se pensaría que asistieron una gran cantidad de personas con atuendos, no hubo tantas disfrazados después de todo. Algo que de entrada deja una muy premisa interesante: aquellos que se encontraron para el concierto fueron sin disfraces y sin máscaras, tal como son, porque en últimas ¿qué género puede llegar a ser tan sincero y frentero como el punk? Este no necesita esconderse de nada, es como es, así de sencillo.

Aullidos nocturnos…

Como ya estamos acostumbrados la agrupación bogotana Chite, sea en el escenario que sea, grande o pequeño, va a lo que va. Una dosis de ruido llena de humor, irreverencia, sarcasmos, verdades y energía sin concesiones. El quinteto realizó un despliegue puntual por canciones de sus seis trabajos discográficos, donde incluyeron infaltables como Borracho de Tienda, Garavito Presidente y Mutación por Cocol.

En varios intermedios, el vocalista Juan Camilo Larotta aprovechó para hacer varias reflexiones acerca del momento actual de nuestro país, principalmente sobre lograr pasar la página del uribismo y seguir resistiendo como apoyo a las manifestaciones de las universidades. Además, también hubo espacio con invitados en tarima, ya que convocaron a El Viejo James, creador de 4 Extraños en DC para interpretar el tema central de esta serie animada.

Si hay una banda que sea sinónimo de perseverancia, esa es Chite, por eso se ganó su lugar en este evento.

Entre más viejo, más rebelde...  

Con mucha puntualidad sobre las 11 de la noche, Bad Religion subió al escenario para demostrar por segunda vez en nuestro país, porque es una institución del punk con casi 40 años de reflexiones sobre el mundo que nos rodea. Sin importar la edad y el kilometraje que incluye su paso por 17 trabajos discográficos, Mike Dimkich, Brett Gurewitz, Jay Bentley y Brian Baker, se lucieron con un show donde no hubo tiempo para hablar, muy pocas palabras y en cambio muchos himnos que pusieron a cantar a los asistentes.

Torbellinos de gente y cientos de pogos incansables se vieron en esta segunda jornada, todo al ritmo de canciones como 21st Century (Digital Boy), Stranger Than Fiction, Generator, Sinister Rouge, Infected, Sorrow y la legendaria American Jesus que cerró su show. Es de admirar además el trabajo en la batería de Jamie Miller, quien siendo el integrante más joven del grupo, expuso un estilo perseverante y bastante acoplado a este repertorio que se movió por 17 cortes sin pretensiones. 

Vale la pena resaltar que esta presentación tuvo momentos para hablar sobre el estado actual del mundo y exhibir a Age Of Unreason, el más reciente trabajo del grupo que confirma su inconformismo frente al gobierno de Donald Trump. De allí interpretaron sencillos imponentes como Chaos From Within y Do The Paranoid Style

Con esto se corroboró que habrá Bad Religion para rato, una banda llena de tenacidad y con muchos temas para reflexionar.

Después de medianoche, los muertos salen de sus tumbas... 

Gracias a su ya conocido aprecio por las calaveras y la cultura mexicana, The Offspring inició con una pista en mariachi del bolero Embrujo. Así aparecieron en tarima con maquillaje y atuendos alusivos al Día de los Muertos, ya que el guitarrista Kevin Wasserman (conocido como Noodles) se tomó bastante en serio que esta era noche de Halloween

Sin más preámbulos realizaron un recorrido por canciones clásicas de los imprescindibles discos Smash (1994) e Ixnay On The Hombre (1997), tales como All I Want, Come Out And Play, Gotta Get Away, Self Esteem y la demoledora Bad Habit, donde con un intermedio bastante curioso calentaron los motores para poder desfogar toda la energía. La otra mitad de este repertorio estuvo más enfocado hacia otros grandes éxitos, canciones mucho más populares y de corte divertido, Want You Bad, Original Prankster, Pretty Fly (For A White) y la infaltable The Kids Aren’t All Right

Uno de los puntos claves de esta presentación y muy acorde a su estilo, tuvo que ver con los constantes diálogos de Noodles, ya que ayudaban a reforzar ese sentido de buena onda, donde incluso por un momento llovieron pelotas de playa al interpretar Why Don’t You Get A Job. Otros momentos destacados se vivieron cuando tocaron dos covers, Whole Lotta Rosie de AC/DC y Halloween de Misfits, además de la conmovedora y ya conocida adaptación de Gone Away, donde Dexter Holland nostálgicamente utilizó un piano de cola.

A pesar de que se les siente un poco atornillados en los clásicos, percibiendo la necesidad de nueva música luego de casi 8 años desde su último álbum, este quinteto cerró con mucho entusiasmo y de una manera muy diferente, lo que significa y lo que trae consigo la fiesta de Halloween para Bogotá.

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