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¿Cómo hablar con los niños sobre el covid-19?

Hablamos con una psicóloga infantil sobre la importancia de dialogar con los niños sobre el coronavirus y la situación actual.

El coronavirus cambió radicalmente las rutinas diarias de las personas, generando -en alguno casos- problemas en la salud mental. Una de las poblaciones más vulnerables a esta problemática ha sido la de los niños, quienes se han visto seriamente afectados por los cambios radicales en el estilo de vida que solían llevar previo a la pandemia; miedo, estrés y problemas de sueño son algunas de las consecuencias más frecuentes. 

En Chévere Pensar en Voz ALTA hablamos con la psicóloga infantil y de familia Fernanda Rodríguez, sobre cómo afrontar esta situación con lo niños: ¿qué hacer como padres de familia? ¿cuándo pedir ayuda profesional para manejar mejor la situación?

Hablar con ellos sobre lo que está pasando

Uno de los principales errores que se han cometido con relación a los niños en medio de la pandemia ha sido la omisión, algunos padres de familia han optado por no hablar del tema en casa argumentando que los niños no van a comprender la situación, y otros lo han hecho simplemente porque no les gusta hablar del tema. Sin embargo, las medidas de aislamiento se han ido prolongando más de lo esperando y esto ha llevado a que muchos padres tengan que afrontar la conversación que estaban evitando.

Al respecto la Dra. Fernanda afirma que no hablar con los niños sobre el coronavirus es un error, ya que ellos efectivamente están en capacidad de entender lo que ocurre. Es importante concientizarlos sobre lo que sucede, que entiendan por qué no pueden regresar al colegio, y por qué no pueden ver a sus amigos, ni a sus primos o familiares. El hecho de que los padres no tengan una respuesta adecuada a estas preguntas puede generar estrés y reacciones de ansiedad frente a los impedimentos.

Iniciar esa conversación no es tan fácil como se cree. Muchas veces los padres no saben qué tanto contar y cómo contarlo para que el niño realmente entienda lo que está sucediendo, pero para ello la doctora recomienda:

- Encontrar un espacio tranquilo en donde todos estén en la disposición de hablar. Evitar iniciar esa charla mientras el niño juega o los padres están trabajando o se encuentran ocupados en otras actividades. 

- La explicación debe ser general. Para hablar con los niños no se necesitan cifras o palabras técnicas, esto puede crear confusión.

- Se deben destacar las cosas positivas, como el tiempo en familia que antes era más difícil de tener. 

 - En el caso de los niños pequeños, esta conversación la pueden tener de forma lúdica: por medio de dibujos o cuentos los niños podrían enterder con mayor facilidad lo que sucede. Recomendado el cuento infantil “Bailaremos bajo una estrella”, que además de ofrecer una mirada de reflexión para los más pequeños, brinda información sobre el Covid 19 transmitiendo un mensaje de esperanza, de valor y de amor a la vida.

- En el caso de los niños más grandes y/o adolescentes, es importante que los padres sean la fuente de información y no las redes sociales, ya que en ellas pueden encontrar información falsa que aporta a la generación de incertidumbre.

- Es muy importante que los padres busquen el momento para que los niños puedan hablar libremente sobre las cosas que les causan curiosidad, de no hacerlo, más adelante se pueden convertir en miedos y generar cambios de ánimo.

¿Cómo retomar las salidas?

Desde inicios del mes de mayo los menores entre 6 y 17 años pueden salir 3 veces por semana y solo 30 minutos por día; los de 6 a 14 años deben salir en compañía de adultos no mayores de 70 años. 

Esta medida generó alivio en muchas familias que estaban a la espera de que los niños respiraran un aire diferente al de sus casas. Sin embargo, cuando la posibilidad de salir fue realidad, muchos no querían salir por miedo a contagiarse. 

En el caso de los niños pequeños la Dra. Fernanda afirma que son el reflejo de sus padres, y si han visto que los adultos tienen miedo, están estresados y nunca quieren salir, pues es muy probable que ellos padezcan esos mismos miedos y angustias. Y es importante no obligarlos a salir porque no van a disfrutar el momento y podría generarse un conflicto con ellos. Sin embargo, hay cosas que se pueden hacer para poder superar el problema:

- Se debe empezar por entablar una conversación previa con ellos hablándoles de las cosas positivas de poder volver a salir. 

- También es importante que los padres planeen las salidas, y sepan qué actividades van a realizar durante esos 30 minutos. 

- Preparen a los niños con lo que se van a encontrar para que no se asusten: personas con tapabocas, otros niños con los que no podrán jugar.

- Hablar con ellos sobre las reglas bajo las cuales se debe salir. Por ejemplo, tener siempre el tapabocas, aplicarse el gel anti-bacterial, no poder ir a los parques ni jugar como solían hacerlo antes, también la imposibilidad de alejarse más de cierta distancia de la casa. 

- Es muy importante que una vez terminen estos paseos se entable una conversación con los niños con el fin de conocer cómo se sintieron, qué emociones tuvieron o qué cosas les causó curiosidad. Esto permitirá que ellos canalicen las emociones que sienten en estas nuevas rutinas. 

Las clases

Otras de las actividades que cambiaron de forma radial son las educativas y acá no hay diferencia de edad. Niños, adolescentes, jóvenes y adultos se han visto obligados a las nuevas metodologías educativas.

Sin embargo, los más pequeños no tienen la independencia que los universitarios. Con los menores, los papás deben estar más atentos, y son ellos los encargados de conectarlos y acompañarlos durante las clases, incluso también de reforzar muchas de las cosas vistas en las sesiones de estudio. Este proceso ha generado muchos conflictos al interior de las familias, y los espacios de estudio se han visto afectados o interrumpidos por discusiones, ya que los niños no quieren sentarse a tener clase, no prestan atención y se distraen con facilidad.

Al respecto, Dra. Fernanda hace algunas sugerencias que pueden ayudar a que las clases no sean una dinámica tortuosa:

- Es importante mantener un horario estructurado. Respetar los horarios de comida, baño y eso también incluye educación. 

- Hay algunas prácticas como bañar a los niños, ponerles el uniforme y peinarlos como si fueran a ir al colegio, que pueden ayudar a que este cambio que están viviendo no sea tan drástico para ellos. También puede funcionar para que los menores sepan que es momento de estudiar.

- Buscar un lugar en casa para el estudio y decorarlo creativamente para que los niños se sientan cómodos en este espacio, además de motivarlos a ir y tener su clase. Este es un espacio que se puede construir junto a ellos, según sus gustos y necesidades. 

Por todos estos cambios en los modos y las formas, sumando a numerosos problemas de carácter económico u otros, numerosos padres están considerando la idea de retirar a sus hijos de los colegios o jardines. Sin embargo, Fernanda Rodríguez afirma que este cambio puede no ser positivo para la salud mental de los niños, sacarlos de la "nueva" actividad educativa solo podría empeorar el panorama. Por eso, invita a los padres de familia a reconsiderar esta la idea, ya que en esas primeras etapas se desarrollan procesos emocionales y cognitivos que son muy importantes en su crecimiento. 

Finalmente es importante resaltar que en cualquier momento –y más en el contexto actual– se puede pedir ayuda a un profesional de la salud mental; es importante no esperar a que la situación sea muy complicada para hacerlo. Es necesario reflexionar sobre la situación, que si no ha sido del todo fácil para los adultos, es mucho más compleja de entender para los menores.  

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