¡Soda Stereo vive!



La más reciente producción discográfica de Soda Stereo dividida y sentida en 5 partes. Una columna de 'El Profe'.

El show circense Soda Cirque llegará a Bogotá en el mes de septiembre.
El show circense Soda Cirque llegará a Bogotá en el mes de septiembre.
Álvaro González Villamarín
Por: Álvaro González Villamarín - Domingo, 19 Marzo, 2017 - 12:10

Es como si nunca se hubiese acabado Soda Stereo. Escuchar SEP7IMO DÍA (2017) logra estremecer, emocionar, mover las entrañas. Sí, nuevamente el trio argentino nos proporciona felicidad, euforia, ensoñación, seducción, innovación, pero, en esta ocasión, con un poderoso toque de melancolía, creado quizás por la fuerte sensación de sentir vivo a Cerati, imaginándolo en un estudio, creando y produciendo una nueva obra sonora junto a sus cómplices Zeta Bosio y Charly Alberti.

Diseñado para el espectáculo del Circo del Sol, SÉP7IMO DÍA (2017) logra recrear el universo imaginado y propuesto por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti desde una perspectiva sonora que no sólo registra una memoria llena de grandes canciones, sino que advierte la capacidad de reinvención de ese material artístico.

A continuación exploramos por partes este disco que tiene la capacidad de traernos con fuerza, directo al corazón, esa cultura sonora llamada Soda Stereo, la cuál aún vive en la memoria del continente, quizás hoy, con la fuerza de sus años dorados.

La división del disco en 5 partes es realizada por quien escribe la presente columna, es instintiva, pasional, hecha con los ojos aguados.

Parte Uno 

(En el Séptimo Día - Cae el Sol - Planta - Picnic en el 4to B - Te hacen falta vitaminas - Mi novia tiene bíceps - Ella Usó mi cabeza como un Revólver - Un Misil en mi Placard)

Es un inicio muy interesante lleno de sensaciones muy variadas entre sí, desde la compleja En El Séptimo Día, el tema en 7/8 que abría el Canción Animal (1990), pasando por la épica Cae el Sol, del mismo disco. El disco desemboca en la atmosférica Planta del Sueño Stereo (1995), para llegar a una sección poderosamente rítmica y juguetona conformada por Picnic en el 4to B, Te hacen falta vitaminas y Mi novia tiene bíceps, hasta un final de sección, muy nostálgico y muy bien mezclado, entre las canciones Ella Usó mi cabeza como un Revólver y Un Misil en mi Placard. Ahí está, en plenitud, una muestra representativa de la versatilidad del trío argentino.


Parte Dos 

(Prófugos - En Remolinos - Planeador - Persiana Americana)

Expuesto el universo de Soda Stereo empieza el vértigo, con la siempre vigente, emocionante y dedicable Prófugos, llegando a la intensa y profunda En Remolinos, mi canción favorita del disco, lejos. Aterrizando paradójicamente en la sección instrumental de ese hermoso poema llamado Planeador, para explotar en la seducción y fascinación generada por Persiana Americana, de nuevo, encontramos interesantes contrastes en la discografía del grupo argentino, muy bien ubicadas en la narración del proyecto.


Parte Tres 

(Signos - Un Millón de Años Luz - Luna Roja - Crema de Estrellas)

Podríamos considerar esta sección como el desarrollo del concepto místico del disco. Sin duda Signos siempre será un tema fascinante, profundo y en esta ocasión, la versión de SÉP7IMO DÍA le hace todos los honores. A continuación, ese viaje llamado Un Millón de años luz nos atrapa con su atmósfera cósmica, como un gran paisaje de ciencia ficción. Luna Roja, por su parte, nos recuerda una de las etapas más creativas de Soda Stereo, esa vanguardia incomprendida en su tiempo de un Dynamo (1992) que cumplirá 25 años en 2017. Finalmente un fragmento instrumental de Crema de Estrellas cierra con dulzura este segmento musical.


Parte Cuatro

(Cuando pase el Temblor, Hombre al Agua, Sueles dejarme solo, En la Ciudad de la Furia)

Nos encontramos con una sección conformada por temas muy conocidos de la banda, con versiones muy frescas en las cuáles se nota la mezcla 2017. En particular el bajo y la batería de Hombre al Agua y la guitarra, en un plano mucho más protagónico, de En la Ciudad de la Furia, evidencian la exploración del material grabado por Soda Stereo años atrás, evidenciando la vigencia del mismo.


Parte Cinco 

(Efecto Doppler, Primavera 0, De Música Ligera, Terapia de Amor Intensiva)

El final del disco tiene una gran particularidad, está conformado por 2 canciones muy conocidas y 2 temas que merecieron mejor suerte en la historia de la banda y que, afortunadamente, aparecen a finales de la segunda década de siglo XXI en el imaginario de Soda Stereo. Efecto Doppler es una de las grandes canciones del trio argentino. Literalmente genera una sensación y tiene una estructura musical impecable. Sin duda es un gran acierto incluir una sección de la misma en SÉP7IMO DÍA (2017). En seguida aparece el universo del Dynamo (1992) en una emocionante versión de Primavera 0. Si se escucha con atención, algunos fragmentos se convierten en notables pinceladas sonoras. El penúltimo track es De Música Ligera en una versión primaria, en ese formato demo que diseñó Cerati que nos recuerda a la descripción realizada por Zeta Bosio en su libro Yo Conozco ese Lugar. Y para cerrar, Terapia de Amor Intensiva, ese tema, exquisito, misterioso, dolido y a la vez tan seductor que terminaba en 1988 las historias del álbum Doble Vida.


SÉPT7IMO DÍA (2017) llega justo en el momento en el que un continente se ha vuelto a comunicar entre sí a través de la música, y no solo con sus clásicos referentes (Caifanes 30 años, nuevo disco de Charly García, Fito girando por el continente, unos Fabulosos Cadillacs vigentes, nuevo material de Café Tacvba, entre otros), también forman parte de este canal sonoro en español, esa nueva generación que fue inspirada por la música del trío conformado por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti. Hoy su música suena más vigente que nunca y sus canciones siguen formado parte de la banda sonora de nuestras vidas. Sí, es una gran noticia: ¡Soda Vive!